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23 de noviembre de 2014

Ropa deportiva y Comercio Justo, una relación posible

El proyecto consiste en el diseño, producción, venta y distribución de prendas deportivas elaboradas bajo las condiciones del Comercio Justo: "Queremos llegar a los colegios"


Cuando pensamos en la explotación infantil la primera imagen que nos viene a muchos a la cabeza es la de un niño asiático cosiendo unas zapatillas deportivas de una conocida marca. La ropa deportiva siempre ha sido la línea de productos más recurrentes a la hora de hablar o pensar en la situación de esclavitud laboral que sufre gran parte de los trabajadores en los países del Sur. Esta relación no es difícil de entender ya que las marcas deportivas más conocidas han recibido varias denuncias por utilizar, ellas o sus subcontratas, estas prácticas laborales abusivas. Fruto de ello han sido blanco de diversas campañas de denuncia en las que se mostraban esas fotos de los niños asiáticos que ahora conforman esas imágenes grabadas en la retina de muchos consumidores.

Intentan acercar al consumidor con las personas que fabrican las prendas que ellos visten

Taller de Solidaridad (TDS) es una ONG que lleva más de 13 años impulsando proyectos de Cooperación al Desarrollo y Comercio Justo, apoyando a los colectivos más vulnerables en los países del Sur. Desde el 2011 esta organización desarrolla un proyecto de Comercio Justo que intenta romper con esa relación entre ropa deportiva y trabajo esclavo.

El proyecto consiste en el diseño, producción, venta y distribución de prendas deportivas elaboradas bajo las condiciones del Comercio Justo. “Ropa hecha con amor” es el nombre de la marca creada por TDS para esta colección de ropa deportiva. Equipaciones, sudaderas, camisetas, chándals hechos con tejidos elásticos y transpirables perfectos para practicar deporte, forman el catálogo de prendas que actualmente tienen a disposición y que prevén actualizar en Febrero del próximo año cuando lancen su nueva colección.

Como todo proyecto de Comercio Justo, intenta acercar al consumidor con las personas que fabrican las prendas que ellos visten. En el caso de TDS, las productoras de la ropa pertenecen a los talleres de Nazaret, en Filipinas. Estos talleres, que llevan más de 20 años funcionando, dan empleo a unas 208 personas, en su mayoría mujeres, produciendo productos textiles y de alimentación. Uno de esos talleres llamado Mandaluyong, situado en Manila y compuesto por 26 mujeres y 2 hombres, es el encargado de coser las prendas deportivas.

“Muchas de ellas son mujeres que proceden de empleos en donde no percibían un salario digno o simplemente se les explotaba”, comenta Rocío Fernández, una técnica de cooperación internacional de TDS al explicar la procedencia de las mujeres integrantes del taller, “la diferencia salarial entre hombres y mujeres es muy grande en Filipinas, existe muchísima discriminación en este tema” indica sobre las condiciones laborales de la mujer en el país.

En los talleres, las mujeres no solo reciben un salario digno y acorde a su trabajo, también reciben formación, además de tener acceso a otros servicios como la Cooperativa de Crédito o el Programa de Viviendas, financiados también por TDS. “Aumenta su autoestima, siempre habían sido dependientes de los hombres, ahora ya no, ya no necesitan casarse”. Con los beneficios han aumentado el número de trabajadoras y de maquinaria, han instaurado una guardería y sala de lactancia en el taller y realizan campañas de sensibilización de consumo responsable y justo en colegios de Manila.

Pero los beneficios de este proyecto no se quedan solo en Filipinas, sino que también busca dar un golpe de efecto en su labor de concienciación con un objetivo muy claro: “queremos llegar a los colegios”, indica Rocío.

TDS intenta llegar a los alumnos con su ropa deportiva, y en combinación con charlas, talleres y mercadillos de Comercio Justo, pretende concienciar para conseguir su transformación en futuros consumidores responsables. “Los colegios no valoran el Comercio Justo y tenemos que competir con empresas muy grandes y ya instauradas”, comenta Rocío al hablar de lo difícil que es penetrar en el mercado de la ropa deportiva de colegios. Dificultad que no les ha impedido vestir a varios colegios y equipos deportivos, número que pretenden aumentar en los próximos meses con la nueva colección y el interés que han despertado en muchos colegios.

Si queréis conocer más sobre TDS y este gran proyecto que romperá ese imaginario inseparable entre la ropa deportiva y la esclavitud laboral puedes visitar la web de Taller de Solidaridad y si tenéis pensado cambiar la equipación de vuestro equipo podéis visitar el catálogo de la marca “Hecha con Amor”.

Yago Álvarez  

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