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Plataforma por Fiscalidad Justa

17 de enero de 2017

¿Por qué se sitúa la economía por encima del desarrollo humano?

Para analizar este tema de calado es importante una mirada desde la clave de la globalización. En la medida que no se procure un equilibrio entre el desarrollo humano y el desarrollo económico entramos en una vía muerta donde los Estados no van a poder garantizar el bienestar social y la calidad de vida a la ciudadanía. La primacía de la globalización económica frente a la globalización social genera desigualdad social.


¿Por qué se sitúa la economía por encima del desarrollo humano?

¿Qué modelo social queremos?

Si nos planteamos qué modelo de sociedad queremos hay que pensar en dos opciones. ¿Un modelo de protección social universal que se financie con impuestos y que aspire a eliminar las desigualdades sociales, inspirado en el modelo nórdico de bienestar social? ¿O un modelo de seguros privados, copagos y cheques servicio? No todo es blanco ni negro, por ello nos confundimos en el debate. Pero estoy segura de que ahí hay un debate de fondo que pocas veces se cuestiona.

Es fácil que una parte importante de la población caiga en el discurso fácil de evitar pagar o reducir al máximo el pago de impuestos. La clase media-baja con nómina siente que ellos pagan más impuestos que las grandes fortunas y las grandes empresas, etc. Y pueden vivir la situación como injusta. Incluso esta idea puede reforzar aún más la economía sumergida.

Por ello es necesario entrar en el profundo debate de qué modelo de sociedad queremos y luego articular el sistema fiscal al modelo elegido. Si no, dejaremos en manos de los programas políticos las promesas de bajar impuestos como algo positivo por lo que hay que luchar desde la ciudadanía.

¿Buscamos realmente la universalización de derechos?

Si pensamos que merece la pena seguir apostando por la educación, la sanidad, las pensiones, los servicios sociales… también deberíamos pensar en quienes van a contribuir a ello. Hay que ver cómo garantizamos que esos impuestos universalicen la protección social a todas las capas de la población.

¿Qué y cómo?

Un ejemplo reciente basado en los discursos sobre la generación de empleo es que parece que hay que elegir entre crear empleo o cotizar a la seguridad social, de tal manera que las bonificaciones a las empresas se traducen en que se debilite el sistema de la seguridad social y peligren las pensiones.

Además todos hemos sido testigos de cómo las medidas de austeridad europeas han impuesto recortes en los servicios sociales públicos bajo el mandato de la austeridad, justo en el momento que más se necesitaba un refuerzo en un sector que además de procurar una mayor justicia social se ha demostrado que genera riqueza y empleo. No sólo genera empleo la empresa privada.

Los datos de los Informes ISSE del Consejo General revelan que durante los años de crisis se han producido unos recortes sociales con una media de más de un 33% en servicios sociales, mientras que se producía un aumento de la demanda de un 74%. Así mismo, otro de los datos significativos es que el 50% de la demanda en los servicios sociales públicos valorada como necesaria no ha obtenido ninguna respuesta, mientras podemos observar cómo el dinero del Estado acaba financiando respuestas puntuales desde organizaciones de tinte caritativo.

Análisis y acción social como respuesta

Desde el trabajo social se emprendió una lucha contra los recortes sociales y contra la austeridad visualizada por la marea naranja y otras campañas como la de ‘Derechos sociales por la dignidad’ que, entre otros objetivos, intentan visualizar cómo hay que establecer un debate de fondo para tratar los temas sociales y que no es lo mismo financiar unos servicios sociales públicos y garantistas que un sistema “solidario-benéfico” puntual, graciable y no garantista de derechos.

Es decir que no sólo hay que hablar del presupuesto en servicios sociales desde términos cuantitativos, sino en cómo se gestiona y cuál es su impacto en la población.

Análisis, debate y acción social deben ir de la mano para reclamar más justicia social y más justicia fiscal.

Ana Isabel Lima Fernández  

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7 Mensajes
  • Jesus 17 de enero
    15:39

    Ya respondo yo a la pregunta del título. Muy sencillo: la economía se sitúa por encima del desarrollo humano, porque lo está. Es la triste e inexorable realidad de las cosas. Si no se crea riqueza suficiente, los humanos sufren, enferman, tienen conflictos y guerras por los recursos. Cuando hay riqueza suficiente podemos empezar a pensar en otras cosas como cuidar a los débiles. ¿En la actualidad generamos suficiente riqueza? Pues parece que no, viendo que el déficit no se reduce, cada vez debemos más dinero como país, y la caja de la seguridad social se vacía. Cualquier discurso que no parta de esta realidad económica me parece utópico.

    ¿Y qué es lo que nos ha traído hasta esta situación? Pues el gasto desbocado, entre otras cosas en un estado de bienestar que no nos podemos permitir. Por tanto la medida de sentido común es la austeridad, la frugalidad y el sacrificio, hasta que consigamos enderezar el rumbo. Su propuesta de aumentar el gasto tirando de crédito me parece una receta infalible para el desastre final.

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    • Tu nombre 17 de enero
      23:16

      Siento mucho decirte amigo que tu perspectiva de la situación no considero que esté bien enfocada.
      1)No olvides que España sigue creciendo, por lo tanto, la condiciones sociales deberían mejorar según la lógica capitalista. Según tu lógica de la riqueza ( que no estoy de acuerdo ni mucho menos, ya que un país que no crezca, o que no genere riqueza, puede tener unas condiciones espléndidas, mucho mejores a uno que lo haga en grandes cantidades como puede ser el caso de diferentes zonas asiáticas) ¿Qué sucede entonces?
      2) Claro que generamos suficiente riqueza para mantener los servicios públicos de la SS, el problema es el ingreso impositivo, hay que hacer una reforma tributaria y fijar un salario mínimo mucho mas alto, haciendo que los impuestos sean progresivos, y por supuesto salir una Unión Europea que solo beneficia a las grandes corporaciones. Volver a la peseta, a tener soberanía como estado. Si se devalua ya exportaremos y generaremos una producción enfocada al consumo interno del territorio.
      3) Pero lo cierto es que en una cosa estoy contigo, la situación actual es inviable. Y te voy a decir una cosa, con esta tendencia y con la que propones nos hundimos más. Hay que agarrar el toro por los cuernos y hacerle cambiar de dirección, porque los que nos vamos a pique somos nosotros, los ciudadanos de a pie. E intenta no creer todo lo que dicen en la tele.
      Muchas gracias y un placer.

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      • Jesus 18 de enero
        15:49

        Sí que tenemos muchas diferencias.
        1) El crecimiento sólo no vale. Si uno tenía 20 de hambre y ahora sólo tiene 10, aún no está en condiciones de repartir nada. ¿Cuales son esos países asiáticos que pones como modelos de zonas espléndidas, aún sin creación de riqueza?
        2) Los impuestos ya son muy progresivos. ¿Quieres que lo sean aún más? Vale, pero dilo así. No me parece mal, sobre todo en una situación de emergencia como la que estamos, que todo el mundo se apriete el cinturón y aumente la igualdad social. Y eso supone por supuesto la NO subida del salario mínimo. La solución keynesiana socialdemocrata de subir número de funcionarios y su sueldo, pensiones de jubilados y salario mínimo (amen de toda otra serie de ayudas) me parece la receta segura para caer en el infierno en que esas mismas políticas nos han metido. Y no me cabe duda que cuando todo se hunda bajo el peso de la deuda y lleguemos a la quiebra, los socialdemócratas dirán que ’es por la culpa de las políticas neoliberales’, lo que es para troncharse. La solución que propones de salir de la UE, volver a la peseta, devaluar y volver a la autarquía suena radical, pero es lo que acabaremos haciendo, con un empobrecimiento masivo de la población, por no haber implantado la austeridad a tiempo.
        3) Desde luego que hay que coger el toro por los cuernos: sacrificios, impuestos, ahorro a todos los niveles, devaluación interna, apuesta por el trabajo y la educación, y tras 10 años horribles sacaremos la cabeza. Pero no va a suceder. La gente quiere una receta inmediata para que todo siga como antes. Seguiremos con las políticas de gasto, de comprar la paz social a crédito, de subir sueldos, consumir el fondo de las pensiones, etc., hasta que pete y nos echen del euro y pasemos a la solución B, peseta, autarquía y pobreza. Sólo pido una cosa, ¡que no digan que la culpa han sido las políticas liberales!
        Un saludo.

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    • TONI 24 de enero
      06:44

      El sacrifico del que hablas que ha de tener todo trabajador, solo sirve para hacer rico a alguien. Con los avances que hay sobraría con trabajar dos horas al día, todo lo demás es para enriquecer absurdamente al dueño.

      Hacer crecer la economía? No estás al corriente de que durante la mal llamada crisis (que no es más que otra revolución capitalista) han aumentado asombrosamente la venta de Rolls Royces y Ferraris, que Engel and Volkers ha multiplicado sus ventas? No sabes que en el 2010 420 personas tenían el 50% del capital mundial, y que en el 2015 ese mismo 50% lo poseen entre tan solo 72 personas?

      DEJA ESE DISCURSO DEMAGÓGICO PARA OTROS CANALES, HAZNOS EL FAVOR

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  • carlos vilalta moret 17 de enero
    21:22

    Creo que no estáis yendo al fondo de la cuestión: las crisis están programadas desde el Poder para tenernos sometidos con la deuda.
    Hay suficientes recursos, pero el reparto es desigual y a la Élite no les conviene la justicia y la igualdad. Prefieren que pensemos que la culpa es nuestra y que debemos ser todavía más austeros y eso no es verdad.
    El tema está en el sistema capitalista neoliberal de la globalización, no en los recursos que crean los trabajadores. Mientras no abordemos el tema de la deuda con una auditoría indepenciente del gobierno, seguiremos esclavos de ella y seguiremos pagando las consecuencias de sus errores. Seguiremos con recortes y nos darán la educación que "ellos" quieran.
    Despertemos de una vez y no queramos resolver las cosas con las mismas herramientas que han provocado los problemas. La solución es señalar a los "culpables" que están en las altas esferas de la banca y del poder político y religioso. Ya sabéis a quienes me refiero. Saludos y enhorabuena por El salmón contracorriente.

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    • Jesus 18 de enero
      15:30

      Yo diría que es la socialdemocracia y su apego a la deuda la que nos ha traído hasta aquí. ¿Que una mina no es rentable? Venga prejubilaciones y ayudas, no huelgas por favor. ¿Que el campo no da más de si? Ayudas para que todos estén en casa, paz social. ¿Que no se venden coches? Venga una ayudita a los compradores de coches, etc etc. Funcionarios a montones con altos sueldos. Etc. Al final se ha conseguido crear un monstruo de Estado deficitario y con una deuda acumulada brutal.

      Por eso me deja con la boca abierta que para salir de esta se proponga más socialdemocracia, más impuestos y más gasto no productivo. Estoy de acuerdo que nos esclavizan con la deuda, y por tanto no puedo entender a los que proponen endeudarnos más.

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  • 20 de enero
    21:28

    Si la renta basica universal es el centro de la economia (por donde se crea el dinero nuevo sin deuda y hacia donde va al menos 50% de lo que se recauda): La supervivencia, felicidad, la libertad y la dotacion de un poder economico basico a cada persona de la poblacion, son el proposito principal al que se orienta la economia.

    Cuando no la hay asi, la economia obviamente es imposible que este para estar a tu servicio (por puro mal diseño).

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