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Mujer contracorriente

8 de marzo de 2016
María Atienza 

Por la insumisión estética: La Marcha de las Putas

La violencia contra las mujeres es una de las mayores violaciones de derechos humanos, no es una acción aislada en un lugar concreto, sino un suceso que traspasa fronteras y que presenta múltiples caras: No solamente hablamos de violencia física o psicológica, también existe la violencia simbólica, más sutil, quizás más invisible, pero arraigada firmemente en una sociedad patriarcal globalizada.


Por la insumisión estética: La Marcha de las Putas
Agencia Andes cc  

La Violencia Simbólica

La violencia simbólica, concepto creado por el sociólogo francés Pierre Bourdieu en la década de los 70, se utiliza para describir las formas de violencia no ejercidas directamente mediante la fuerza física, si no a través de la imposición de una visión del mundo, de los roles sociales y de las estructuras mentales, estamos hablando por tanto de la construcción de una visión estereotipada a todos los niveles. Las diversas formas de violencia simbólica tienen la dificultad de ser primero identificadas como violencia ya que no se notan, no se saben, no se presuponen y de esa manera pueden mantenerse mucho más tiempo en acción sin ser descubiertas.

Un ejemplo de violencia simbólica la podemos ver en el control que se ejerce sobre las mujeres a la hora de vestir. Bajo la apariencia de proteger se inculca a las mujeres la idea de que no deben llevar determinada ropa pues es provocativa y puede traerle “problemas” como el acoso o la violación. El error que se comete es el enfoque desde el cual se analizan las causas de violencia sexual: se debería de concienciar a los hombres para que no cometan estos delitos pero se culpabiliza a las mujeres indirectamente al “aconsejarlas” cómo deben vestirse y comportarse.

La Slutwalk (Marcha de las putas)

La “marcha de las putas” es una denuncia pública en contra de todas las formas de violencia hacia las mujeres

En Enero de 2011 un policía canadiense, Michael Sanguinetti, ofreció una conferencia sobre seguridad civil en Osgoode Hall Law School en Toronto, en donde aseguró que las mujeres deberían evitar vestirse como putas si no querían ser víctimas de violencia sexual. Tras estas declaraciones, un grupo de mujeres canadienses reaccionaron con indignación antes estas palabras. Ellas fueron las que marcharon por primera vez y designaron la movilización denominada como “Slutwalk”. La marcha tuvo mucha difusión y rápidamente se diseminó la idea en más de 60 países de todo el mundo.

El objetivo de la marcha es reapropiarse de la palabra “puta” en sus distintas acepciones, para reclamar en contra de la violencia de género y visibilizar que la cultura patriarcal culpa a la víctima de violación sexual. Se intenta dignificar el rol de la mujer en la sociedad y evitar que se la estigmatice por su forma de vestir debido a estereotipos sexistas. La “marcha de las putas” es una denuncia pública en contra de todas las formas de violencia hacia las mujeres y de la estructura social e institucional que la reproduce y la justifica.

¿Cuál es el contexto de América Latina? Hablemos de Ecuador

En Ecuador, la Marcha de las Putas se crea en 2012, partiendo de la idea original de la marcha de la lucha por la no revictimización de las víctimas de violencia sexual y la no culpabilización. El colectivo pretende hacer una particular apropiación del espacio público a través de la denuncia visible, la insumisión estética (en particular la estética “puta”), la celebración de la hiperfeminidad y de todas las posibilidades de expresión genérica como positivas si son libremente escogidas. Hacen una reapropiación del insulto “puta”, con su carga de condena dedicada a las mujeres, a fin de denunciar y subvertir esa carga, colocando a la erradicación de la desigualdad y la violencia de género como requisito sine qua non de cualquier agenda política de justicia social.

El discurso de la marcha se caracteriza por ser refrescante y con una irreverencia aplaudida, promoviendo la creatividad en la reapropiación del insulto; de esta forma, las marchas que se convocan anualmente (este año será el próximo 19 de marzo en la ciudad de Quito) tienen un ingrediente festivo en el que las personas se disfrazan y portan carteles con mensajes como “Desnuda o vestida yo decido mi vida” o “Mi ropa no determina mi consentimiento”.

Otra de las reivindicaciones presentes en su manifiesto es la denuncia de la violencia hacia las trabajadoras sexuales y el rechazo a la división entre “putas” y “decentes” así como el reconocimiento a la diversidad sexo-genérica, ésta última ligada a la corriente de transfeminismo andino que ha tenido un largo recorrido por todo el continente. Este factor, unido al reconocimiento de la libertad estética en la Constitución Ecuatoriana, ha influido positivamente en la construcción del colectivo y la marcha. Otro de los elementos presentes en su discurso es la construcción de un modelo inclusivo bajo una pedagogía sexo-genérica amigable en la que los hombres juegan un rol importante y de hecho están participando de una manera activa en la Marcha.

En países latinoamericanos como Colombia y Brasil también está funcionando este modelo. En otros, como Chile y Argentina, cuentan con sus propios movimientos con un discurso diferente en cuanto al mensaje prodiversidad sexo-genérica. No obstante, el objetivo es la apertura de diálogo y el enriquecimiento mutuo para que las marchas sigan siendo un fenómeno viral y reconocido internacionalmente al mismo tiempo que se respetan las diversas corrientes feministas y sus respectivos diálogos autónomos.

En España también existe la Marcha surgida como denuncia a la violencia machista y la dignificación del rol de la mujer en la sociedad evitando que se la estigmatice por culpa de estereotipos sexistas así como el intercambio de noticias y opiniones con otros grupos nacionales e internacionales.

Otras acciones y luchas internacionales: 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer

Hoy, día 8 de Marzo, se conmemora el Día Internacional de la Mujer, también llamado el Día Internacional de la Mujer Trabajadora que conmemora la lucha de la mujer por su participación en pie de igualdad con el hombre en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona.

Aunque son varios los antecedentes, uno de los sucesos que tuvo una gran repercusión en la institucionalización de este día, tuvo lugar el 25 de marzo de 1911, en el que más de 140 jóvenes trabajadoras, la mayoría inmigrantes, murieron en un incendio en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist de Nueva York.

En 1975 la ONU comenzó a celebrar el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer. Esta adhesión de la ONU llevó a varios países a oficializar este día dentro de sus calendarios. El tema de 2016 para el Día Internacional de la Mujer es "Por un Planeta 50-50 en 2030: Demos el paso para la igualdad de género". El objetivo es realizar una reflexión sobre cómo acelerar la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible para impulsar la aplicación efectiva de los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible.

María Atienza

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