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Más de 6.300.000 europeos están entrenados y disponibles para una intervención armada

16 de septiembre de 2015

La militarización de Europa

La desconocida realidad militarista de Europa es bastante dinámica y la élite política y burocrática avanza hacia procesos de mayor militarización del espacio europeo. La creación de un ejército europeo, en el punto de mira. Europa se ha involucrado o está involucrada en la actualidad bajo mandato UE y las que realiza una contribución bajo el paraguas de la OTAN en más de 40 operaciones militares fuera de su territorio.


La militarización de Europa
Markus Winkler  

En los medios oficiales se suele criticar a Europa por su escasa implicación militar en la defensa de los intereses compartidos de Occidente. Dicho argumento se acompaña de reclamaciones de mayor inversión y gasto militar y de mayor intervención en operaciones militares en el exterior en un escenario mundial de incertidumbre, riesgos, amenazas y otros términos etéreos e interesados.

Una mirada a la realidad militar europea, sin embargo, dista mucho de confirmar esta versión interesada, como hemos destacado en un reciente trabajo realizado desde Utopía Contagiosa con el título “¿Ejército Europeo?”:

  • Si sumamos todas las fuerzas militares, paramilitares (es decir, los que califica como tales la OTAN, tales como Gendarmería, Carabineros, Guardia Civil, etc.) y reservistas, la Europa integrada en la UE cuenta con más de 6.300.000 personas entrenadas y disponibles para una intervención armada.
  • Si sumamos los presupuestos militares que los estados europeos notifican (por cierto, por debajo de los reales) encontramos un gasto militar conjunto que supera los 200.000 millones de euros al año.
  • La industria militar europea tiene unas cifras anuales de venta de armas a otros países de más de 140.000 millones de euros.
  • Los ejércitos de los estados miembros participan de forma habitual en operaciones militares en el exterior bajo mando ONU, UE, OTAN, coaliciones ad hoc u otros.

Pero a esta realidad se añade otra que demuestra el constante esfuerzo europeo por unir sus fuerzas y militarizar la política de la que participa. Aunque la opinión pública no es consciente de ello, la UE cuenta con un amplio y creciente aparato militar:

  • Mantiene un Estado Mayor conjunto con capacidades de planificación militar y de conducción de operaciones militares
  • Mantiene un espionaje común y al servicio de una estrategia militar común
  • Mantiene un Comité Político y de Seguridad que en teoría debe conducir políticamente las operaciones militares en las que Europa se involucra
  • Además de un Comité Militar que suministra directrices al estado Mayor
  • Junto con diversos cuerpos militares y cuarteles generales comunes
  • Y una Agencia Europea de Defensa que coordina e impulsa la industria militar europea, sus capacidades y su esfuerzo exportador.
  • Por no hablar de las más de 40 operaciones militares fuera de su territorio en las que Europa se ha involucrado o está involucrada en la actualidad bajo mandato UE y las que realiza una contribución bajo el paraguas de la OTAN.

Esta desconocida realidad militarista de Europa, por si faltaba algún ingrediente, es bastante dinámica y la élite política y burocrática avanza hacia procesos de mayor militarización del espacio europeo y de construcción de estructuras militares más caras, sofisticadas y férreas y, por si fuera poco, expansivas hacia problemas sociales y globales que ni tienen naturaleza militar ni pueden ser solucionados desde esa óptica, como es el caso de la inmigración, donde, penosamente, se cuenta con un enfoque de refuerzo militar de la frontera frente al mundo “bárbaro” de fuera de este limes imperial con las operaciones de FRONTEX, o con el giro de tuerca de las operaciones militares “contra la piratería” acordadas por Europa para acabar a cañonazos con el constante ingreso de inmigrantes subsaharianos o del Magreb sobre Italia y Europa (EUNAVFOR MED), con las próximas maniobras masivas de la OTAN (las más amplias desde la caída del muro de Berlín) Trident Juncture 2015, o con el actual espectáculo de manipulación y cinismo hacia los refugiados que desertan de las diversas guerras que, en parte, hemos ayudado a propiciar con políticas generadoras de violencia estructural y venta de armas.

La industria militar europea tiene unas cifras anuales de venta de armas a otros países de más de 140.000 millones de euros.


Dentro de este creciente énfasis militarista de Europa, también progresa el rumor de que Europa necesita un ejército europeo, capaz de mostrar el músculo militar que la potencia económica y geopolítica europea representa. El Consejo Europeo de Diciembre de 2013 insistía en esta idea y más adelante, ya en marzo de 2015, el Presidente J.C. Junker sacó de nuevo a la palestra la iniciativa, siendo coreado de inmediato por diversas personalidades, entre otras la Ministra alemana de Defensa, Ursula Von de Leyen, o por el ex-secretario de la OTAN Javier Solana, así como por políticos de una u otra tendencia, incluidos los más ingenuos de la izquierda que pensaban que un ejército europeo sería el fin de la enorme magnitud militar europea y un pacificador mundial nato. También los principales think tank de los halcones europeos jalean esta idea.

Desde la óptica de la paz, ese ejército europeo, o las actuales dinámicas de refuerzo del militarismo en Europa, no auguran nada bueno (como en tantas otras ocasiones en las que las potencias europeas han optado por su rearme y por su secular querencia militarista) y, desde luego, van en contra de la propia lucha por la paz.

El documento que hemos elaborado, con el apoyo de otros grupos sociales, ¿Ejército europeo? aborda el actual estado de cosas y los discursos del militarismo europeo, desenmascara lo que se esconde detrás de la propuesta de un ejército europeo único y la contradicción de apoyar esta idea desde posiciones alternativas y transformadoras. Y propone la necesidad de que las fuerzas transformadoras en Europa aborden una política diferente, centrada en la desmilitarización de la seguridad y en el transarme, dirigidos hacia la adopción de un modelo noviolento basado en la seguridad humana en vez de la defensa militar.

Hoy más que nunca, la agenda por la desmilitarización de la seguridad, acompañada de la lucha contra la violencia estructural y cultural y en pro de un nuevo orden mundial de justicia social y ecológica, aparecen como líneas maestras para contrarrestar las políticas restrictivas y militarizadas con las que nos quieren imponer la lógica de la dominación-violencia en la que se han embarcado los halcones del neoliberalismo vigente.

Ejército Europeo by Colectivo Utopía Contagiosa

Colectivo Utopía Contagiosa    Colectivo Utopía Contagiosa

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