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La impresión 3D genera fondos para iniciativas sociales

6 de febrero de 2016

La economía colaborativa da un giro a los tapones solidarios

El proyecto canario 3DTops da un nuevo uso a los tapones de plástico que suelen recolectarse para campañas solidarias. Crea con ellos un filamento plástico para impresión 3D que revaloriza este material y genera más beneficios para las iniciativas sociales.


 La economía colaborativa da un giro a los tapones solidarios
Subhashish Panigrahi  

A estas alturas es posible que hayan oído hablar de los tapones solidarios. Son campañas que se apoyan en la recogida de tapones de botellas de plástico y su venta a empresas de reciclaje para destinar los fondos obtenidos a causas sociales -desde el tratamiento médico de un niño con una enfermedad rara hasta la compra de una silla de ruedas para una persona con discapacidad.

De un tiempo a esta parte, no obstante, las empresas de reciclaje han rebajado el precio de compra de esos tapones, por lo que estas iniciativas cada vez lo tienen más complicado para recaudar el dinero que desean. A esta situación intenta dar respuesta un grupo de jóvenes de Tenerife a través del proyecto 3DTops.

Materia prima para impresoras 3D

3DTops consiste en la producción de un filamento plástico para impresión 3D basado en el HDPE (o polietileno de alta densidad termoplástico), utilizado para fabricar la mayoría de los tapones. De este modo, generando material para una industria emergente como la impresión 3D, pretende que se revalorice y, por tanto, aumentar los beneficios obtenidos por las iniciativas sociales.

Cada ONG o grupo de vecinos que hoy obtiene dinero de la recolección y venta de tapones, podría fabricar y vender el filamento plástico de manera local, ahorrándose los costes de transporte del material y aprovechando que se trata de un recurso abundante, fácil de conseguir en cualquier población y relativamente sencillo de procesar. Se crearía así una red distribuida y descentralizada de sedes de producción local.

Tanausú Hernández, investigador en 3DTops y presidente de Orotava HackerSpace, el espacio de co-creación en el que ha nacido el proyecto, asegura: ’Conseguimos darle una vuelta a la situación actual. Ya no hay que cargar toneladas de plástico a una central y tenemos una economía local que ayuda tanto al que la produce como al que recibe ese dinero resultante.’

3DTops resuelve, por otro lado, el reto ambiental que supone el reciclaje de estos tapones. Y, finalmente, dado que la idea es generar un material de calidad para impresión 3D asequible, ayudaría a generalizar el uso de este tipo de tecnología entre particulares.

Economía colaborativa responsable

Tanausú asegura que el componente social de 3DTops es lo que da sentido a todo el proyecto. Una propuesta emprendedora que llega justo cuando comienza a discutirse sobre el carácter socialmente innovador de la economía colaborativa. Mientras los logros de los gigantes del sector invitan a hablar de una simple reedición (2.0) del capitalismo más rampante, hay quienes defienden las oportunidades que ofrecen la cooperación entre individuos, la descentralización y el conocimiento libre.

La propia Organización de Consumidores y Usuarios, OCU, ha estado estudiando el fenómeno desde esta perspectiva junto a otras entidades de Italia, Bélgica y Portugal. El informe final se presentará a mediados de febrero, aunque ya en noviembre se adelantaron algunos datos que decían que el 10% de las plataformas colaborativas que operan en nuestro país tienen como objetivo la transformación social.

¿Puede entonces cambiar el mundo la economía colaborativa? ’Somos muy positivos en ese sentido’, dice Tanausú. ’Quizás es una visión muy optimista del futuro, pero creemos que pasa por ahí. Hay muchas iniciativas que están demostrando que es así y nosotros queremos subirnos a ese carro. Que después surja o no es otra historia, pero por lo menos queremos intentarlo.’

Premio a la innovación social

En este momento, 3DTops se encuentra en plena fase de investigación y desarrollo. Sus artífices trabajan para refinar ese filamento para impresión 3D y eliminar cualquiera de las debilidades que pueden estar asociadas a este tipo de plástico que ya se ha usado para fabricación de modelos de grandes dimensiones.

Ganadores de los OuiShare Fest Awards 2015.Fuente: OuiShare

En cualquier caso, el trabajo de su equipo ya ha sido reconocido a nivel nacional, en los primeros premios de la economía colaborativa que se realizaron en nuestro país, en el marco de OuiShare Fest Barcelona 2015. El éxito final, como en todo buen proyecto de economía colaborativa, dependerá de la implicación de sus propios usuarios.

Isabel Benítez    Periodista y bloguera