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21 de abril de 2015

Empresas de inserción: Sociales, sostenibles y rentables

Dependiente de ayudas públicas, estancado, minoritario, favorecedor del subempleo o poco sostenible. Éstos son algunos de los calificativos que las empresas de inserción soportan en su día a día, pero si indagamos en la memoria social elaborada por la Federación de Asociaciones Empresariales de Empresas de Inserción (FAEDEI) descubrimos un sector, que además de poseer un su gran valor social, es rentable, sostenible, crea empleo estable e innova en sus sectores de actividad.


Empresas de inserción: Sociales, sostenibles y rentables

¿Qué es una empresa de inserción?

Las empresas de inserción (EEII), reguladas desde el 2007, son un modelo de economía social solidaria de eficacia reconocida para la inserción sociolaboral de personas en situación y/o riesgo de exclusión social. Las personas destinatarias de la inserción sociolaboral en estas empresas son personas desempleadas o con dificultades importantes para integrarse en el mercado de trabajo ordinario y que se hallen en alguno de los siguientes colectivos:

- Personas perceptoras de rentas mínimas de inserción.
- Desempleadas/os de larga duración.
- Jóvenes que no hayan finalizado el período de escolaridad obligatoria y se encuentren en situación de desempleo.
- Personas en proceso de rehabilitación de adicciones y/o reinserción social.
- Personas internas en centros penitenciarios y población exreclusa en situación de desempleo.
- Colectivos desfavorecidos como minorías étnicas, inmigrantes, personas sin hogar, víctimas de violencia de género o personas con cargas familiares no compartidas y en situación y/o riesgo de exclusión social.

Estas empresas contratan y acompañan a sus beneficiarios en un itinerario personalizado de inserción a través del cual se le acoge, se diseña un plan de trabajo individualizado, se realiza formación laboral y, en muchos casos, de habilidades sociales. Se les facilita el puesto de trabajo y después de un plazo máximo de tres años se incorpora a la persona al mercado laboral, ya que las EEII no pretenden generar un puesto de trabajo indefinido, sino favorecer el paso necesario para que la persona pueda entrar en el mercado laboral.

Viable, creador de empleo, por la igualdad de género y ecológico

Las EEII soportan el lastre de ser consideradas empresas no rentables y mantenidas a base de ayudas públicas, pero los datos objetivos, ofrecidos por la memoria social de FAEDEI, que ofrecen una foto real del sector de las EEII, arrojan cifras de crecimiento en términos de empleo y facturación difíciles de obtener en otros sectores, al menos en los últimos años.

En la tabla elaborada por FAEDEI y en la que se recogen los datos agregados de 174 de las más de 200 EEII que existen en España, podemos observar cómo estas empresas emplean a más de 5.000 personas, de las cuales algo más de la mitad son personas en proceso de inserción. De las personas que terminan el itinerario de 3 años, el 48,95% se incorpora al mundo laboral encontrando un empleo en otras empresas o pasando a formar parte de la empresa de inserción, pero dejando su condición de empleado de inserción.

El sector de las EEII ha sido también castigado por la reducción de las ayudas públicas y los recortes. En el último año recogido en la memoria social, 2013, las ayudas públicas a EEII han disminuido un 2,48%, siguiendo la tendencia a la baja de los últimos años. Estas ayudas públicas suponen un 18,49% de los ingresos totales de las empresas que aparecen recogidas en la memoria, porcentaje muy inferior a los ingresos de facturación por venta de bienes y servicios, principal fuente de ingresos de estas empresas, que facturaron cerca de los 70 millones de euros en el 2013, un crecimiento del 9,35% respecto al año anterior en el que la memoria agregada incluía a siete empresas más que este año, lo que es síntoma de la buena salud y crecimiento de este tipo de empresas.

La igualdad de género es otro de los factores que tienen presentes las EEII. De las más de 5.000 personas que trabajan en las empresas que componen el balance, el 45,74% son mujeres. Además, el 42% de las empresas tienen medidas para la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres como planes de igualdad, acciones para eliminación de estereotipos o el uso del lenguaje no sexista en sus documentos e imágenes. El 66% de las empresas cuenta con medidas de conciliación familiar como servicios de guardería o flexibilidad horaria para el acompañamiento de los hijos al colegio.

El compromiso con el medio ambiente tampoco es ajeno al sector. De las empresas que componen la memoria, el 53% tiene medidas de consumo responsable tales como la priorización de productos con mayor vida útil, ecológicos o de comercio justo, cursos de conducción eficiente o el uso de ecomensajerías. Por otro lado, el 66% cuenta con medidas de ahorro energético como el control del gasto de agua y electricidad o la compra de materiales de oficina reciclados. Por último podemos observar en la memoria que el 84% de ellas tiene medidas de reciclaje.

Las ayudas públicas: Insuficientes, mal y tarde

Como podemos ver en la tabla anterior, el porcentaje medio de ayudas públicas sobre los ingresos de explotación de todas las empresas de inserción es sólo del 18,49%. Estas cantidades, en la mayoría de los casos, son insuficientes para cubrir las exigencias que pesan sobre este tipo de empresas por parte de las administraciones públicas. “Las EEII se ven obligas por ley a tener técnicos de acompañamiento (psicólogos, etc) lo cual sumado a las pocas ayudas que reciben y que dichas ayudas se pagan a año vencido y con grandes retrasos, en muchos casos, hace de esta legislación y mínimos que se les exige cumplir un dificultad añadida y un coste adherido al sobrecoste de inserción que ya supone para las empresas tener contratadas a personas que vienen o se encuentran en situación y/o riesgo de exclusión social” nos explica Antonio Fernandez, técnico de formación y proyectos en FAEDEI, “muchas veces las ayudas recibidas, que dependen en gran parte de la comunidad autónoma en la que opera la empresa de inserción y no llegan a cubrir el total del salario del personal técnico que realiza el proceso de acompañamiento que la ley nos exige tener” añade Antonio.

Más allá de la labor social que realizan las empresas de inserción, suponen un valor económico y de desarrollo para el país. De hecho, la memoria muestra esta tabla el retorno en impuestos que las EEII han pagado durante 2012.

Se aprecia que los impuestos pagados en total y divididos por puesto de inserción a jornada completa. Los más de 6.000€ de retorno económico por cada puesto de inserción a jornada completa que reciben las administraciones públicas de media superan al coste y ayudas públicas que dan la gran mayoría de las comunidades autónomas. “Las administraciones públicas ganan con el retorno social y económico que se ofrece desde las empresas de inserción, pero es que además estas generan una inversión social muy positiva para las administraciones públicas porque permite sustituir gastos en políticas pasivas de empleo y en subsidios como la renta mínima de inserción” explica Antonio.

Salarios superiores y búsqueda de nuevos sectores

Otra de las cuestiones que hay que matizar es la idea de que las empresas de inserción pueden crear subempleo porque pueden pagar salarios por debajo de los convenios, pero esto no ocurre ya que el 84% de las EEII está acogida al convenio del sector en el que trabajan y el 16% restante tiene un convenio propio por encima del propio convenio colectivo del sector en el que opera. “Algunas personas que terminan el proceso de inserción y se incorporan a otras empresas del mismo sector se encuentran con que ganan menos dinero en las empresas ordinarias” nos explica Antonio, “hay empresas de inserción que se dedican al sector de limpieza que pagan mejores salarios que las grandes empresas de servicios de limpieza que actualmente copan el mercado”.

"Nos gustaría que se nos reconociera como la herramienta social que somos"


Nieves Ramos, presidenta de FAEDEI, considera que el sector necesita ser dinámico y buscar nuevas fuentes de empleo y sectores que sean rentables y sostenibles para la creación de nuevas EEII, por ello la federación ha realizado diversos estudios en la búsqueda de nichos de empleo en sectores en crecimiento y en los que las EEII puedan desarrollarse. “Hemos realizado estudios de oportunidades de empleo en sectores como el comercio al por menor, la biomasa y en los residuos energéticos” explica Nieves, “somos empresas sin ánimo de lucro, pero sin ánimo de pérdida. Necesitamos funcionar como cualquier otra empresa para poder ser sostenibles”.

La investigación y redacción de estudios no es la única vía de colaboración con las administraciones públicas, cuenta Nieves, que también es la interlocutora de FAEDEI con diversos ministerios como el de Empleo. Desde la federación reclaman una mayor ayuda y apoyo a este sector que, además de su valor y función social, ha demostrado ser un sector rentable. “Nos gustaría que se nos reconociera como la herramienta social que somos, nos gustaría estar en letras grandes para no tener que explicar a nadie qué hacemos”, comenta Nieves, para después añadir que “la inclusión de cláusulas responsables en la compra y en la contratación de las administraciones públicas que favorezcan a las EEII o la homogeneización del trato por tarde de las comunidades autónomas son otras de las peticiones que estamos trabajando con el gobierno”.

Yago Álvarez  

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