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El Mercado Social de Madrid se reúne para reflexionar sobre su moneda

4 de febrero de 2016

El boniato, la moneda del mercado social de Madrid, a debate

El Boniato, la moneda del Mercado Social de Madrid, realiza unas jornadas internas de reflexión para revisar el funcionamiento de la moneda.


El boniato, la moneda del mercado social de Madrid, a debate
Mercado Social Madrid CC  

El Boniato como herramienta para fomentar relaciones de producción con principios éticos y locales

El pasado 13 de enero, el comisión de moneda del Mercado Social de Madrid realizó unas jornadas internas de debate. El proceso, que fomenta la reflexión conjunta y desde la base de la moneda, refuerza los procesos democráticos de la misma.

El Mercado Social es “una red de producción, distribución y consumo de bienes y servicios que funciona con criterios éticos, democráticos, ecológicos y solidarios, constituida por empresas y entidades de la economía social y solidaria junto con consumidores y consumidoras individuales y colectivos. Su objetivo es cubrir una parte significativa de las necesidades de sus participantes dentro de la red y desconectar la economía solidaria de la economía capitalista, tanto como sea posible", tal y como nos informan en su página web.

El boniato es la moneda complementaria del Mercado Social de Madrid (MES). Es una moneda con dos vertientes, por un lado funciona para promover los intercambios comerciales entre las entidades del Mercado Social, por otro, es una moneda que genera descuento para las personas consumidoras que quieran adquirir bienes y servicios dentro de la red de comercios del MES y en este sentido es similar a los sistemas de puntos que ofrecen otras empresas.

La moneda social nació en el año 2013 para fomentar la economía real, y recuperar una de las funciones del dinero: las relaciones económicas igualitarias y basadas en el trabajo real, por y para la gente. "La moneda social se crea y se destruye por y en función de la actividad económica real que se dan entre las entidades y personas participantes, no produce intereses y que no tiene sentido acumular. Esto elimina la posibilidad de especular con ella y facilita una alta rotación de la misma, aspecto que favorece los intercambios internos. En este sentido, nunca hay escasez de moneda, sino que existe tanta como riqueza o trabajo real existe en el Mercado Social".

Los debates internos son necesarios en los procesos de creación comunitaria
. Al ser movimientos que se generan desde la base, de abajo hacia arriba y que fomentan la horizontalidad, es necesario implicar a todos los actores, preguntar y revisar constantemente. En la jornada de reflexión sobre el boniato se invitó a ponentes que repasaron las funciones de las monedas sociales y las consecuencias macroeconómicas de las mismas, las experiencias de monedas que existen en la península y se contactó con otras monedas, como el Ecosol de Cataluña para que compartiera con la comunidad de El Boniato su proceso.

Asimismo, el Boniato tuvo presencia en la visita de Chris Sunderland, del Bristol Pound a Madrid. En las jornadas estuvieron presentes representantes de las distintas monedas sociales como el Henar, de Alcalá de Henares, el Boniato, del Mercado Social de Madrid, Economías BioRegionales, que está lanzando una moneda basada en el reciclaje, el Osel de Murcia o la Canica, moneda social de Madrid y alrededores vinculada a la autogestión. Sunderland compartió con los distintos actores de monedas sociales así como con el público en general, el proceso de creación del Bristol Pound, su puesta en marcha y consolidación. Bristol ha sido la Capital Verde Europea durante el año 2015, y "uno de los motivos por los que se fijaron en Bristol fue la moneda social" tal y como afirmó Sunderland.

Por otro lado, Sunderland aportó un dato sorprendente: gran parte de la financiación del proyecto ha sido la venta de billetes Bristol Pound, tanto a turistas como a coleccionistas internacionales, "nos sorprendió mucho, pero el hecho de tener un billete atractivo nos ha posicionado, hay mucha gente que se los lleva como souvenirs, a la gente que nos visita, les parece muy atractivo que Bristol tenga su propia moneda".

Los retos

En las jornadas de reflexión del Boniato participaron distintos agentes y amigos de la moneda social, así como una representante del Mercado Social de Aragón. Lo cierto es que el boniato "ha sido un espacio enorme de innovación", ha servido para atraer un público nuevo y ha aglutinado una gran fuerza comunicadora, además de haber supuesto muchas horas de trabajo.

“El boniato en ningún caso es obligatorio ni determinante. Es una herramienta que está para sumar"

El Boniato se enfrenta a los retos al que se enfrentan muchas monedas sociales. Por un lado, la difícil deconstrucción de la representación que tenemos del dinero. Nos hemos atrevido a cuestionar la propiedad privada, creando redes y empresas de propiedad colectiva, nos hemos enfrentado con las relaciones laborales verticales, creando cooperativas, hemos cuestionado y creado herramientas de comercio justo, hemos encontrado fórmulas empresariales para luchar contra los oligopolios energéticos y producir y consumir energía renovable, pero cuestionar el dinero todavía nos cuesta, es un salto cualitativo.

Las monedas sociales se enfrentan al difícil reto de la contabilidad, el dinero FIAT como único medio de intercambio y los medios de pago. La doble contabilidad que tienen que realizar las empresas que utilizan dos monedas, poco acostumbradas a este tipo de gestión, así como el fuerte monopolio que existe en las formas de intercambio, sea a través del dinero FIAT y Banco Central Europeo o a través del dinero basado en tasas de interés (deuda) y los bancos comerciales. Los sistemas de pago alternativos accesibles económicamente y amigables con el usuario son escasos, ya que están prácticamente copadas por Visa y Mastercard . Encontrar formas de uso del dinero que permitan una gestión sencilla, clara y manejable es siempre difícil. Hervé Falciani, famoso por su lista Falciani, está promoviendo sistemas de pago democráticos y horizontales, pero poco podemos hacer si no conseguimos descolonizar nuestra mente de la monocultura del dinero emitido por los Estados y gestionado y creado por entidades comerciales muy alejadas de la economía productiva.

Dentro de la comunidad del Boniato está clara la potencia que las monedas sociales tienen como herramienta política, pero aplicarlo a las relaciones cotidianas cuesta. El conseguir que las grandes entidades adscritas al MES que generan movimiento monetario se lancen a usar los boniatos de manera más activa es un reto, pero daría la oportunidad a que las pequeñas pudieran recibir más moneda.

"El boniato ha sido un espacio enorme de innovación"


Una de las propuestas que ha recibido la moneda recientemente es utilizarla para bonificar a familias que van a participar en un piloto de reciclaje de la basura doméstica para su posterior compostaje, de tal manera que sirva como abono para los agricultores de las zonas cercanas a las ciudades para agricultura ecológica. Por un lado, se fomenta el uso de boniatos por parte de familias, y por otro lado, se promueve la oferta de frutas y verduras ecológicas en boniatos. Explorar otras formas de uso de la moneda, como la emisión de créditos por parte de las entidades crediticias dentro del MES o la bonificación del uso de energía renovable en el ámbito doméstico son elementos que se contemplaron en el debate.

Está claro que el Boniato, como todas las monedas sociales, se enfrenta a retos de construcción y deconstrucción que hacen el proceso lento pero creativo. El Boniato va lento, porque va lejos. Y si no va lejos, es porque las personas que lo conforman así lo ha decidido en un proceso democrático, que da todavía más fuerza a las decisiones de ámbito comunitario, dotando a las mismas de legitimidad y valor.

Genoveva López Morales    El Salmón Contracorriente

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