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La moneda local de Bizkaia inicia un piloto de dinero electrónico

7 de marzo de 2016

El Ekhi estrena aplicación móvil

El Ekhi es una moneda local, complementaria y de principios decrecentistas que fomenta que la riqueza se quede en el entorno local. Busca devolver a la población la soberanía monetaria y mostrar la diferencia entre la función del dinero como medio de ahorro y como medio de intercambio de bienes y servicios. Ahora está probando un sistema de pago complementario y electrónico.


 El Ekhi estrena aplicación móvil
Ekhi  

El Ekhi, sus principios y valores

El Ekhi circula por Bizkaia desde marzo de 2014. Se inició como un proyecto pequeño, en el que el Ekhipo impulsor cuidó con mimo todos los detalles. Dos años más tarde se lanzan al Ekhi electrónico, una manera de llegar a más gente y facilitar su uso.

Las monedas locales tienen validez en zonas geográficas delimitadas al ámbito territorial, por lo que la distancia entre productores y consumidores se ve reducida. En el caso del Ekhi, las grandes cadenas y superficies comerciales quedan fuera de su ámbito de acción, fomentando la fidelización de los clientes al comercio local y de proximidad. Al acortarse los circuitos económicos, se combate la dependencia de fuentes fósiles no renovables, ya que es necesario menos combustible para el transporte.

El Ekhi tiene como objetivos promover la economía local y ecológica, fomentar la economía real no especulativa, recuperar el dinero como medio de intercambio empoderando a la ciudadanía, crear conciencia para un uso más responsable, fomentar la vida comunitaria y crear redes vecinales, impulsar el compromiso ético de los usuarios y usuarias, comercios y PYMES locales, y relocalizar la economía, dándole más visibilidad a la misma. “Si se incentiva la circulación el dinero llega a más manos y deja de ser un bien escaso, con lo que esta disponible para cosas que según la economía ortodoxa no son rentables” , comenta Miguel Ángel González, uno de los promotores de la moneda.

Una de sus características distintivas son las aportaciones al sistema basadas en el nivel de uso del Ekhi por parte de las personas usuarias, en lugar de un sistema de cuotas por asociarse. Las aportaciones son la apuesta de Ekhi para crear un dinero saludable, es decir, para fomentar la circulación del dinero y no la acumulación por parte de las personas usuarias. “Cuando no tienes más ventajas por guardarte el dinero en la cartera, tu perspectiva cambia y cosas que no tienen sentido para la economía capitalista, como prestar dinero sin interés o apoyar inversiones no rentables a corto plazo empiezan a tomar fuerza en nuestras decisiones y a provocar un cambio real en el mundo” afirma González.

Este dinero para intercambios pasa a ser así uno de nuestros bienes comunes, quizá el más importante, convirtiéndose en una herramienta que premia el cooperar y no el competir, manteniendo el dinero de intercambio en el entorno social de la persona usuaria.

El Ekhi además dispone del Ekhifunding, un fondo solidario para financiar proyectos, asociaciones o movimientos sociales que son elegidos por los usuarios y usuarias de la moneda social. Parte de las aportaciones van destinadas al fondo solidario. Las asociaciones que han recibido hasta ahora han sido Ekooiz, Butroi Bizirik y Bilbotik Perura. Para elegir a dónde van, las personas usuarias pueden elegir en la APP del Ekhi electrónico la asociación a quien destinan su aportación.

El Casco Viejo de Bilbao, zona de pruebas del Ekhi

El Ekhi ha lanzado en el Casco Viejo de Bilbao, el Ekhi electrónico. Hasta ahora, los Ekhis tan solo se podían encontrar en papel, pero desde hace unos días se pueden realizar intercambios electrónicamente. Para poder utilizarlos, tan sólo es necesario bajarse la aplicación del Ekhi e ir a un comercio que acepten Ekhis y cambiar euros por Ekhis, los cuales se ingresarán directamente en tu monedero electrónico. Asimismo, el Ekhipo está trabajando para que se pueda realizar carga de Ekhis directamente desde el banco.

Si se incentiva la circulación el dinero llega a más manos

El hecho de que una moneda sea electrónica conlleva innumerables ventajas, por ejemplo, es mucho más sencilla su gestión, lo cual facilita que se extienda su uso. “Es mas cómodo para las personas usuarias ya que llevas tu dinero en el móvil, pero incluso podrías pagar sin el móvil gracias a la función TPV de la aplicación, que permitiría a los comercios cargar en tu cuenta, previa introducción de tu PIN como lo hacemos hoy en día con las tarjetas. Tienes todos tus movimientos disponibles para saber dónde y cuánto has gastado en el momento. Esa información estaría en manos del Ekhi, donde tienes voz y voto, y no de los bancos” cuenta Álex López, uno de los socios del equipo promotor de la moneda.

Es una tecnología muy sencilla. “Su funcionamiento se basa en el mismo sistema que el Whatsapp. Seleccionas al usuario y le envías un mensaje con la cantidad de Ekhis que quieras transferirle. Este recibe el mensaje y se le cargan los Ekhis enviados en su cuenta” informa López.

El hecho de utilizar una moneda complementaria ayuda a relocalizar la economía, crea más comunidad y en este caso, reduce el uso de combustibles fósiles. Utilizar una moneda local a través de pago electrónico, ayuda además a reducir la dependencia hacia los tres grandes monstruos mundiales en sistemas de pagos: VISA, American Express y MASTERCARD. Sólo con American Express se movieron 4.4 trillones de dólares en 2009.

Probablemente la experiencia del Ekhi no va a acabar con los sistemas de pago centralizados, pero es necesario dar espacio a este tipo de iniciativas que desafían los abusos que permite la economía capitalista.

Monedas complementarias que dan valor a las renovables

Además de la prueba operativa que el Ekhi va a llevar a cabo en el Casco Viejo, a corto plazo la moneda está estudiando cómo pagar el suministro eléctrico con Ekhis. Goiener es una cooperativa local de producción y consumo de energías renovables. El pasado julio, ambas asociaciones firmaron un convenio de colaboración para explorar esta posibilidad. Sería la segunda moneda alternativa a nivel mundial que permitiría el pago del suministro eléctrico, después del Bristol Pound.

Genoveva López Morales    El Salmón Contracorriente

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