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B. Wurtz. Obras escogidas, 1970-2016

16 de noviembre de 2016

De la obsolescencia al arte

La obra de Wurtz se basa en la reutilización de objetos cotidianos para crear Arte. Entre sus materias primas podemos encontrar latas de conserva, cordones, botones, perchas, bolsas de plástico o envases. Consigue transformar la banalidad de los objetos cotidianos en una escultura que invita a la meditación.


De la obsolescencia al arte
John McKenzie  

La Casa Encendida recoge en Madrid la obra del artista americano B. Wurtz: B. Wurtz obras escogidas, 1970-2016, una exposición organizada previamente por el ’Baltic Centre for Contemporary Art’ de Reino Unido y comisariada por Laurence Sillars.

Inevitablemente, algunos de los temas que se extraen del trabajo son el consumismo y el medioambiente, porque muchos de estos objetos han sido tirados

Las reflexiones que se desprenden de la obra del artista son varias. Muchos han tildado su creación de ’reciclaje artístico’, y en parte llevan razón, ya que la obra de Wurtz invita a pensar en una ética de la reutilización. “Inevitablemente, algunos de los temas que se extraen del trabajo son el consumismo y el medioambiente, porque muchos de estos objetos han sido tirados”, explica el propio artista, pero “el trabajo no es sobre medioambiente, solo es parte del concepto” sentencia.

Al igual que el artista encuentra varias lecturas de un objeto cotidiano, los espectadores ven en su obra una denuncia hacia una sociedad educada en el despilfarro. Eso es algo que ha asumido Wurtz:

“La obra despierta cuestiones interesantes, es un equilibrio de la belleza que encuentro en los objetos, pero también representa el despilfarro, un medioambiente dañado. Simplemente he aceptado que es una lectura del trabajo” declara el artista, asumiendo con humor que se encuentre esa lectura a su trabajo.

Precisamente el humor es otra de las partes fundamentales de su obra. No se puede evitar observar con cierta gracia como se ha transformado una lata de conservas en una obra de arte. Es una especie de chiste transformado en genialidad. Pero como todo aspecto en la vida, hay que abordarlo con cierta seriedad, pues no deja de ser una pieza que quiere invitar a la introspección. “Creo que el humor es una parte muy importante de la vida, creo que no podríamos sobrellevar la vida sin humor (…) Es un equilibrio muy delicado: es un trabajo muy serio, pero el aspecto es humorístico” continúa aclarando Wurtz. Se podría decir que no es humor, pero que el humor es parte de ello.

Finalmente su obra no deja de ser un rompecabezas sobre la forma y el lenguaje. Qué es un botón y qué significado cerrado se le da al botón, cuando realmente puede ser algo más. La intención puede ser jugar con los conceptos preconcebidos de los objetos y dar una bofetada a las convenciones: un botón puede ser mucho más. Después de todo, la historia del ser humano se puede traducir en una serie de límites, interpuestos tanto a los objetos, como a los seres humanos.

Esta exposición, dividida en alimento, refugio y comida, recoge varios trabajos del autor, realizados desde el principio de su carrera, hacia 1970, hasta la actualidad. De hecho, varias de las esculturas expuestas se han realizado exclusivamente para esta muestra, de la que podemos disfrutar hasta el 8 de enero. En La Casa Encendida encontraremos esculturas, pinturas, piezas bidimensionales y una pieza fotográfica, sesenta obras que resumen la trayectoria profesional del artista.

María Pérez García    El Salmón Contracorriente

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