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Debate entre Equo y Economistas Frente a la Crisis

18 de febrero de 2015

Crecimiento y sostenibilidad, ¿son compatibles?

El espacio de coworking Savia Solar volvió a cubrir su aforo ayer por la tarde con la celebración de un debate entre Equo y Economistas Frente a la Crisis (EFC) sobre crecimiento económico y sostenibilidad en el que hubo espacio para hablar de decrecimiento, generación de empleo en el contexto actual y se trazaron posibles líneas de actuación para sentar las bases de una economía próspera y sostenible


Crecimiento y sostenibilidad, ¿son compatibles?
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El 30 de noviembre del pasado año, el portavoz de EQUO en el Parlamento Europeo Florent Marcellesi escribió un tweet en el que ponía en entredicho, como ya había hecho innumerables veces, el crecimiento y su medida más común, el PIB, como única vía para reactivar la economía. Poco después, Jorge Fabra, economista fundador de Economistas Frente a la Crisis(EFC), contestó intentando hacer una diferencia entre los motivos que pueden hacer crecer el PIB y el consumo de los recursos naturales.

En ese momento la conversación en la red social se convirtió en un intercambio de opiniones y artículos al respecto. Tras varios tweets, Jorge Fabra propuso unas jornadas abiertas para debatir sobre crecimiento, sostenibilidad y empleo entre EFC y EQUO a lo que rápidamente Florent Marcellesi y Juan López de Uralde, coportavoz de EQUO, aceptaron.

El encuentro estuvo moderado por la periodista de la SER Pepa Bueno y se encargaron de introducirlo el coportavoz de Equo, Juan López de Uralde, y por el presidente de Economistas Frente a la Crisis, Jorge Fabra Utray. Como ponentes, Cristina Narbona y Bruno Estrada por EFC y Florent Marcellesi por Equo, tres preguntas, tres minutos de intervención cada uno. En la fila cero participaron Josep Borrell, Natalia Fabra (EFC), Gerardo Novales (EFC), Manolo Gari (Podemos C3E), Fernando Rodrigo (EFC y Equo), Miguel Urbán (Podemos) y Joaquín Nieto (OIT). El acto lo cerraron la coportavoz de Equo Rosa Martínez y el vicepresidente de EFC, Antonio González.

¿Es posible y compatible el crecimiento económico con la sostenibilidad?

Marcellesi comenzó su intervención preguntándose qué es, en realidad, el crecimiento. Alegó que la sociedad aún no ha conseguido que la economía crezca a la vez que se reduce el consumo de energía y aseguró que está demostrado que si la riqueza no se sitúa por encima de los 15.000 dólares por habitante no existe correlación alguna entre el bienestar y el Producto Interior Bruto (PIB). Vaticinaba el de Equo, además, que “el crecimiento no va a volver”, al menos como lo hemos conocido. Alegó también que el aumento de la productividad es nocivo para la sostenibilidad.

Como alternativa, Marcellesi proponía abandonar la senda del crecimiento económico por considerarlo parte del problema, hacer que las necesidades de las personas respeten los límites ambientales y fomentar nuevos estándares de economía y calidad. Según el portavoz de Equo en Europa, no debería importarnos que la economía crezca o no, puesto que lo importante es centrarse en que las necesidades de las personas estén cubiertas.

Para Cristina Narbona, el paradigma económico actual es inviable y apuntaba que “esta crisis nos debería enseñar que el crecimiento del PIB no implica bienestar”. Abogaba la exministra por un progreso justo y también priorizó las necesidades de la población por encima de la demanda, “que muchas veces está asociada al despilfarro”. La opción para Cristina Narbona no es crecer, sino redistribuir.

Mario Sánchez comenzó su primera intervención recurriendo a la teoría económica y recordó a los presentes que existen tres formas de medir el PIB: mediante la producción, por la demanda (consumo/inversión) y por el nivel de renta. Coincidía con el resto de ponentes en que “hemos perdido de vista que lo primero son las necesidades humanas”. A partir de ahí, según Sánchez, habría que buscar la forma de satisfacerlas.

Sin embargo, Mario Sánchez es partidario de dar “una última utilidad al PIB”. Desde la demanda otea el potencial transformador con una nueva perspectiva: la de los consumidores que se unen para transformar la economía. Considera asimismo que es liberador el hecho de que cada persona se replantee una nueva forma de consumo colectivo.

Bruno Estrada opinó que el crecimiento es compatible con la sostenibilidad sólo si “desmaterializamos el consumo y la producción". Expone Estrada que, cuando tenemos cubiertas las necesidades materiales, tendemos al consumo de inmateriales, como servicios o productos con valor de marca. También alegó que el concepto de crecimiento es bueno y que “el PIB no es el mejor indicador, pero es el que tenemos”. Opta por un equilibro y afirma que si el PIB no crece no se genera empleo.

Durante su intervención desde la fila cero, Fernando Rodrigo instó a los presentes a superar el debate entre crecimiento y decrecimiento y a situarse en una posición postcrecimiento. La transición hacia un nuevo modelo debería pasar, según Rodrigo, por un cambio del modelo productivo, de los sectores marrones y por la desaparición de determinados sectores.

¿Cómo generamos empleo en el contexto actual?

Cristina Narbona comenzó preguntando “¿qué tipo de empleo queremos?”, estableciendo durante sus tres minutos de intervención una clara diferencia entre empleo precario y empleo de calidad. En la misma línea, Florent Marcellesi, ha presentado una serie de propuestas, algunas de ellas pasan por una agricultura ecológica frente a la intensiva, la rehabilitación y acondicionamiento de viviendas frente a la construcción y la creación de empleo en el sector de las energías renovables que, según los datos que expuso, es mayor que en sectores como el carbón o las nucleares.

Por su parte, Mario Sánchez destacó que con el fomento de políticas keyneianas se consigue que descienda el desempleo, “pero son soluciones antiguas”. Según él, “dando a la máquina” de hacer dinero se incrementa el capital en circulación, pero así no se termina con los problemas de escasez.

Bruno Estrada se ha mostrado a favor de una renta mínima, del alquiler social, de modernizar las infraestructuras y de pasar de una productividad industrial a una productividad de intangibles, que no incrementaría la inversión. Además, considera que si los estados en Europa hubieran comprado deuda a un interés cero como sucedió en Estados Unidos, países como Grecia no estarían al borde de la quiebra.

¿Cuáles son las claves para construir una economía próspera y sostenible?

Mario Sánchez opina que “los ciudadanos que forman parte de movimientos sociales, partidos políticos, etcétera” deberían encabezar el cambio en el modo de consumo, porque “nosotros debemos resolver nuestros problemas”. Bruno Estrada ha llamado a la “democracia económica” y a una mayor implicación de los ciudadanos en la realidad económica. Por otro lado, Florent Marcellesi ha insistido en la necesidad de pasar “de la sociedad del más a la sociedad del ser”, enumerando una serie de herramientas básicas, entre las que incluye el ahorro, la eficiencia, el cooperativismo o el sindicalismo. Para concluir, ha cerrado su intervención recordando que “debemos ser capaces de vivir bien dentro de los límites del planeta”.

El Salmón Contracorriente  

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2 Mensajes
  • Anónimo 18 de febrero de 2015
    11:39

    La “reestructuración ecológica” sólo puede agravar la crisis del sistema. Es imposible evitar una catástrofe climática sin romper de manera radical con los métodos y la lógica económica que impera desde hace 150 años. Si prolongamos la tendencia actual, se multiplicará el PIB mundial por un factor 3 o 4 hasta el 2050. Sin embargo, según el informe del Consejo sobre el Clima de la ONU, las emisiones de CO2 tendrán que disminuir de un 85% hasta esta fecha para limitar el calentamiento climático a 2ºC máximo. Más allá de 2ºC, las consecuencias serán irreversibles y no controlables.
    Por tanto el decrecimiento es un imperativo de superviviencia. Pero supone otra economía, otro estilo de vida, otra civilización, otras relaciones sociales. Sin estas premisas, sólo se podrá evitar el colapso a través de restricciones, racionamientos, repartos autoritarios de recursos característicos de una economía de guerra. Por tanto la salida del capitalismo tendrá lugar sí o sí, de forma civilizada o bárbara. Sólo se plantea la cuestión del tipo de salida y su ritmo con el cual va a tener lugar.

    http://ecorev.org/spip.php?article640

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