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El caso de Totnes e iniciativas en España

4 de febrero de 2015

Ciudades en transición: pensando global, actuando local

Tres son las grandes amenazas a las que nos enfrentamos en estos días a nivel global: el cambio climático, el pico del petróleo y la crisis económica. El movimiento de ciudades y pueblos en transición lo tiene en cuenta y se ha puesto manos a la obra para poner remedio.


Ciudades en transición: pensando global, actuando local
SophieWilder cc  

Lo hemos escuchado hasta la saciedad: si no hacemos algo en los próximos 10 años, el cambio climático y calentamiento global será un hecho irreversible. La subida de dos grados en la temperatura disolverá los polos, hará que el nivel de los océanos se incremente, habrá muchas zonas costeras e islas que desaparecerán, se producirán migraciones masivas hacia zonas del interior...La suerte que tenemos es que todavía tenemos un margen de 10 años. No podemos decir lo mismo sobre el agotamiento de las reservas de petróleo o la crisis económica. Estos dos acontecimientos están aquí, ahora, afectando miles de vidas.

Muchas ciudadanas y ciudadanos se han puesto manos a la obra para buscar el cambio. Nos encontramos ante un rejuvenecimiento de los movimientos sociales, de Occupy Wall Street al 15M, pasando por las luchas callejeras en Grecia o incluso las Primaveras Árabes. Pero no todas las movilizaciones ocurren en la calle, existen numerosas iniciativas que tratan de cambiar el sistema con pequeños pasos: monedas sociales, bancos de tiempo o ciudades en transición.

Las ciudades en transición son un interesante ejemplo de cambio. La primera experiencia ocurrió al Sur del Reino Unido. Rob Hopkins en 2005 pidió a sus alumnos que desarrollaran un plan energético aplicando los principios de la permacultura al concepto del pico del petróleo. El plan resultante fue presentado al Ayuntamiento de Kinsale, que lo asumió y puso en práctica, tras este pequeño éxito, Rob Hopkins acudió a su pueblo natal, Totnes, donde se fundó la primera ciudad en transición, en el año 2006.

Tras esta iniciativa, se han fundado muchísimas ciudades y pueblos en transición en el mundo. Desde Nueva Zelanda, pasando por Argentina, Canadá o España, son numerosísimos los países que acogen ciudades en transición.

¿Cómo se lleva a cabo la transición? ¿cuáles son sus principales componentes teóricos y prácticos?

El movimiento de transición está basado en siete principios fundamentales:

Visionado positivo: Visionar, según la Real Academia de la Lengua Española, es creer que son reales cosas inventadas. Está basado en la creación de ideas que posteriormente puedan ser tangibles.

El acceso a información de calidad genera decisiones de calidad: Las iniciativas en transición fomentan la concienciación sobre el cambio climático, el pico del petróleo así como la imposibilidad de tener una economía basada en el crecimiento. De esta manera todos podemos reconocer la responsabilidad que tenemos para tomar decisiones.

Inclusión y apertura: Las ciudades en transición tratan de tener en cuenta a todos los elementos de la sociedad, aplicando procesos de toma de decisiones que impliquen a todo el mundo. Todas las iniciativas que se realizan abrazan a toda la comunidad, desde negocios, autoridades locales y ciudadanos en general.

Permite compartir y crear redes: Éxitos, fracasos, mejoras y conexiones realizadas se comparten para hacer crecer al colectivo.

Resiliencia: Es la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas. En el caso de las ciudades en transición se aplica a la economía. Negocios que resistan crisis porque están ligados a lo local. Comida local, moneda local o energía local para resistir ante situaciones adversas.

Transición externa, y también interna: El impacto del estado del planeta o la crisis económica en las personas puede generar ansiedad y preocupación. En el movimiento de transición se da un gran espacio para el cambio interno, transformando lo negativo en positivo para que las personas lleven a cabo acciones que realmente les motiven.

Autoorganización y toma de decisiones: No existe la centralización de la toma de decisiones ni de la información. Las ciudades en transición basan su funcionamiento tomando como modelo los sistemas naturales, los cuales están basados en la autogestión de recursos y autoorganización. No existen jerarquías.

El caso de Totnes e iniciativas en España

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La aplicación de estos puntos ha resultado en interesantes proyectos que se llevan a cabo en Totnes. Existen numerosos grupos de trabajo que han sido identificados de manera colectiva: energía, educación, comida, calles en transición, etcétera. Iniciativas remarcables son por ejemplo, la Libra de Totnes, una moneda social que sirve para la fomentar la economía local, el Foro de Emprendedores Locales, donde emprendedores e inversores se juntan para desarrollar negocios a nivel local que fomenten la economía basada en el territorio o el grupo de calles en transición, donde vecinos, amigos o familiares se juntan para ahorrar energía colectivamente. En este último proyecto se han unido en torno a 550 hogares que han conseguido un ahorro medio de 570 libras y 1.3 toneladas de CO2.

La Red de Transición España, recoge información sobre estas iniciativas en nuestro país, en la actualidad más de 40. Experiencias que se llevan a cabo en el territorio, así como recursos formativos y una interesante videoteca sobre el movimiento en transición. Existe también el wiki en transición, donde se puede encontrar mucha información que abarca desde las dinámicas de grupos hasta informes sobre el pico del petróleo en los países del sur.

El movimiento de ciudades y pueblos en transición es un movimiento imparable alrededor del mundo, que se ha puesto manos a la obra para conseguir un cambio de modelo. Próximo objetivo: un país en transición.

Genoveva López Morales  

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