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Día Mundial de la Alimentación

16 de octubre de 2016

7 recursos para evitar que los sistemas alimentarios dañen nuestra salud y la del medio ambiente

El 16 de octubre por ser la fecha en la que se fundó la FAO en 1945 y desde 1979 quedó instaurado el Día Mundial de la Alimentación, promovido por la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, y proclamado por Naciones Unidas en su Resolución 35-70 de diciembre de 1980.


7 recursos para evitar que los sistemas alimentarios dañen nuestra salud y la del medio ambiente“La soberanía alimentaria es el derecho de los pueblos a una alimentación sana y adecuada culturalmente producida mediante métodos ecológicos y sostenibles, además del derecho a decidir los propios sistemas alimentarios y agrícolas. Son las aspiraciones y necesidades de quienes producen, distribuyen y consumen el alimento el centro de las políticas y los sistemas de alimentación en vez de las exigencias de mercados y multinacionales".

Es el llamamiento a la celebración Día Internacional de Acción Mundial por la Soberanía Alimentaria contra de las corporaciones transnacionales (TNCs) convocado por La Vía Campesina, para este 16 de octubre. Por ello, ofrecemos a continuación una selección de Informes que ponen al descubierto los efectos dañinos que los sistemas alimentarios actuales tienen sobre la salud de las personas y del medio ambiente.

El gran robo del clima. Por qué el sistema agroalimentario es motor de la crisis climática y qué podemos hacer al respecto. Grain, 2016

El gran robo del clima intenta explicar por qué el sistema agroalimentario industrial es un motor crucial del cambio climático. Quiere mostrar que la soberanía alimentaria impulsa soluciones justas y duraderas. Cuando los gobiernos se niegan a asumir su responsabilidad ante la crisis, es crucial que la gente asuma en sus propias manos acciones que enfrenten las varias crisis que vivimos. Transformar el sistema alimentario es tal vez uno de los puntos de arranque más eficaz y urgente.

Algunos de los capítulos proporcionan un retrato cercano de la expansión de este sistema agroalimentario que devasta las condiciones climáticas al consolidar su control corporativo sobre la tierra, las semillas y los mercados. Potros, sin embargo, relatan la resistencia que crece para frenar estas nocivas tendencias.

  • México: GRAIN, Itaca, marzo, 2016. 266 págs.

Directo a tus hormonas: guía de alimentos disruptores. Residuos de plaguicidas con capacidad de alterar el sistema endocrino en los alimentos españoles. Ecologistas en Acción, 2016

Decenas de miles de toneladas de plaguicidas se aplican cada año sobre cosechas y plantaciones en España, exponiendo a trabajadores y trabajadoras del sector agrícola y a sus familias a sustancias tóxicas, provocando la contaminación del suelo, del agua, del aire y de los alimentos.

El objeto de este informe es hacer visible la exposición de la población española a pla-guicidas a través de los alimentos, en particular, la exposición a plaguicidas con capacidad de alterar el sistema hormonal. Estas alteraciones se producen a través de lo que se denomina contaminante hormonal o disruptor endocrino (EDC por sus siglas en inglés) que se acuñó en los años 90 para definir un conjunto diverso y heterogéneo de compuestos químicos exógenos, capaces de alterar la síntesis, liberación, transporte, metabolismo, enlace, acción o eliminación de las hormonas naturales en el organismo.

  • Madrid: Ecologistas en Acción, 2016. 27 págs.

Panel Mundial sobre Agricultura y Sistemas Alimentarios para la Nutrición

En la actualidad, aproximadamente 3 mil millones de personas en todo el mundo tienen dietas de baja calidad. Aproximadamente un cuarto de todos los niños menores de cinco años de edad son raquíticos, más de 2 mil millones de personas tienen micronutrientes insuficientes y la incidencia del sobrepeso y la obesidad crece en cada región. Esta situación empeorará dramáticamente durante los próximos 20 años, a medida que factores como el crecimiento poblacional, el cambio climático y la urbanización, converjan en los sistemas alimentarios.

Este informe demuestra que a menos que los formuladores de políticas actúen en forma decisiva para controlar el sobrepeso, la obesidad y las enfermedades relacionadas con las dietas, y que se aceleren los esfuerzos por reducir la desnutrición, todos los países pagarán un alto precio en términos de mortalidad, salud física, bienestar mental, pérdidas económicas y degradación del medio ambiente.

  • Septiembre de 2016. 16 págs.

Viaje al Centro de la Alimentación que nos enferma. VSF, 2016

El Informe "Viaje al Centro de la Alimentación que nos enferma" explica cómo el consumo de alimentos procesados con exceso de azúcares añadidos, sal y grasas insalubres es el primer factor de pérdida de salud y causa de enfermedades como la obesidad, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer. En el Estado español, donde cada año mueren 90.000 personas por enfermedades relacionadas con la alimentación insana, la situación es preocupante, pero se trata de un fenómeno global.

Según el Informe, estos efectos nocivos son más graves según la clase social y el género de la población afectada. La desigualdad social, económica y cultural sitúa en una posición de mayor riesgo a las clases sociales más bajas y a las mujeres, con especial incidencia en la población infantil, que sufre exceso de peso en un 45,5%.

  • VSF Justicia Alimentaria Global. Barcelona, septiembre 2016. 176 págs.

Doble pirámide. Un futuro más sostenible depende de nosotros. BCFN, 2016

La pirámide doble es una síntesis de la relación que se establece entre la alimentación y el medio ambiente. La idea de la construcción de la pirámide del medio ambiente como la imagen invertida de la pirámide de alimentos clásica, ha logrado transmitir eficazmente el mensaje de que los alimentos más sanos, aquellos cuyo aumento de consumo es aconsejado por los nutricionistas, son también los que son más consistentes con una ética ambientalmente sostenible. Mientras que los alimentos con mayor impacto ambiental, son aquellos que se deben consumirse con moderación.

Esta importante conclusión pone la pirámide de alimentos clásica (los principios de los cuales coinciden con los de la dieta mediterránea), junto con la nueva pirámide (invertida) “ambiental" en el que los alimentos se clasifican de acuerdo con su Huella ecológica, es decir, el impacto de su producción puede tener en el medio ambiente.

El Estado mundial de la Agricultura y la Alimentación 2016. FAO, 2016

El Acuerdo de París, adoptado en diciembre de 2015, representa un nuevo principio en el esfuerzo mundial por estabilizar el clima antes de que sea demasiado tarde. En él se reconoce la importancia de la seguridad alimentaria en la respuesta internacional al cambio climático, como queda reflejado en el hecho de que muchos países sitúen en un lugar destacado el sector de la agricultura en sus contribuciones previstas para la adaptación y la mitigación. Para ayudar a poner en práctica tales planes, en este informe se señalan las estrategias, las oportunidades de financiación y las necesidades de datos e información correspondientes. También se describen las políticas y las instituciones transformadoras que pueden superar los obstáculos para su realización.

Índice Global del Hambre 2016. IFPRI, 2016

El Índice Global del Hambre (GHI, por sus siglas en inglés de Global Hunger Index) es una herramienta estadística multidimensional utilizada para describir el estado del hambre en los diferentes países. El GHI mide el progreso y retrocesos en la lucha global contra el hambre y se actualiza una vez al año.

El Índice Global del Hambre 2016, subtitulado Llegar a Cero Hambre, se basa en el Objetivo 2 de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas: “Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible”.

El informe revela que a pesar de una disminución del 29 por ciento en las puntuaciones de hambre en los países en desarrollo desde el año 2000, el mundo no está en camino de terminar con el hambre en el año 2030.
Los descensos en los niveles medios de hambre en todas las regiones o países individuales no cuentan toda la historia, ya que millones de personas siguen pasando hambre. El GHI sugiere que es necesario actuar sobre las zonas y las comunidades más vulnerables y para ello hay que reformar las formas de producción y comercialización, dar más apoyo a los pequeños agricultores, y una reducción de los residuos de alimentos.

Susana Fernández    Fuhem Ecosocial

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