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Existen orgullos alternativos

27 de enero de 2017

2017, el año del capitalismo LGTBI

Hay cosas que por desgracia siempre regresan. Está el mensaje del Rey en Navidad, Eurovisión, las luchas por el poder en el PSOE, Aznar, Enrique Iglesias o el Orgullo Gay. Aunque todos los temas son, sin duda, tentadores de analizar quedémonos con este último.


2017, el año del capitalismo LGTBI
Ed Blerman cc  

Hace unos días, nada más comenzar el 2017, leía un artículo de Boti García, expresidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB). En él, me enteré de que en 2017 se celebrará en Madrid el World Pride (algo así como el Orgullo Mundial). Días después, en La Sexta Noticias se emite un reportaje que os invito a visualizar porque no tiene desperdicio. En él, se llega a decir frases como que "la llegada de Trump a EEUU incrementará el turismo LGTBI en España", que dicho turismo representa unos ingresos de 6.100 millones de euros anuales y que esto representa un 40% más que los ingresos que genera el turismo de negocios. También se dice que atraerán a muchos “millennials gais chinos”. Esto último reconozco que me deja K.O.

¡Ya somos más capitalistas que los “hombres de negocios”!

Enhorabuena, LGTBIs … ¡ya somos más capitalistas que los “hombres de negocios”! Celebrémoslo con orgullo, con un orgullo mundial. Sin embargo, deberíamos recordar, y debería recordar la FELGTB – que también aparece en este peculiar reportaje – que ese mismo sistema capitalista que ahora nos quiere tanto antes nos denostó, nos humilló, nos apaleó, nos marginó, nos estigmatizó, nos condenó y también nos mató. Ahora sigue haciendo lo mismo, pero con la salvedad de que ahora puedes salvarte si tienes dinero. Ahora si eres un marica rico (generalmente blanco y generalmente hombre) podrás casi hasta tener los mismos privilegios que los hombres blancos heterosexuales, e incluso podrás permitirte el lujo de humillar a otros (maricas o no) negros, pobres, mujeres, enfermos… Dice la FELGTB que este año es el año “por los Derechos LGTB en todo el Mundo”. ¿Derecho a qué? ¿A casarte, a comprar compulsivamente, a acceder a puestos en la Policía, Guardia Civil y Fuerzas Armadas para apalear a otros maricas en las mismas condiciones que los apalearía un heterosexual? ¿Derecho a participar de ese mismo sistema y mismas estructuras que nos han intentado exterminar anteriormente? Yo no estoy orgulloso de nada, más bien, me da vergüenza y rabia que no estemos en las calles protestando con las mareas, con las feministas, con los ecologistas, me da vergüenza que no seamos aliados de todas aquellas personas oprimidas por el sistema capitalista.

Ustedes, señores gaympresarios y organizaciones que apoyáis el Orgullo oficial, sois cómplices de acallar voces críticas LGTBI, cómplices de mercantilizar las reivindicaciones, cómplices de convertir personas en euros, cómplices de que las reivindicaciones LGTBI reales mueran, cómplices de olvidar a las LGTBI precarias, pobres, extranjeras, negras, enfermas, sin estudios. Os habéis y nos habéis vendido al sistema capitalista.

Hay orgullos alternativos

Pero no quiero pecar de pesimista. Porque hay muchos grupos que ya se han dado cuenta de esta situación y de cómo se hace negocio con nuestra opresión e intento de exterminio. Hay Orgullos alternativos, hay asambleas y encuentros Transmaricabollos, grupos Transfeministas Queer, Anarqueers, Comunistas Queer, etc.

Pero a estos grupos no se les da voz, no interesa, no generan ingresos, no alaban a las alcaldesas de las grandes capitales, no viven de subvenciones del Estado, no son políticamente correctos, no tienen un alto poder adquisitivo, no viven en barrios gentrificados.

Ellos y ellas son los que no se callarán nunca, son los que pintarán las calles con mensajes incendiarios, son los que seguirán escandalizando, okupando casas y calles, expresándose en medios alternativos, ellas y ellos son la resistencia.

Nota del autor: el artículo se centra especialmente en los hombres LGTBI debido a que personalmente creo que las mujeres LGTBI nos llevan años luz de ventaja en lo que se refiere a la creación de espacios alternativos LGTBI.

José Luis Vicente Vicente     Pensamiento y Entorno

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10 Mensajes
  • Tu nombre 27 de enero
    13:32

    Una crítica al Orgullo, desde la asunción que ser persona LGBTI implica ser de izquierdas (no liberal, no capitalista, sin privilegios de clase, etnia, origen o religión...), es una crítica sesgada de base, pues la premisa es erronea. Uno de los grandes éxitos del movimiento LGTBI es haber superado esa barrera, y haber llegado a todas las clases sociales, incluídas las que no nos gustan.

    No me gusta el enfoque del Orgullo. Tampoco me gusta el enfoque del artículo, que pretende inculcar que hay unos gays mejores (los queer-trans-bollo-punk-fem-...), y unos gays peores (los consumistas).

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    • El autor 28 de enero
      17:34

      Hola,

      Primero, sí creo profundamente que las personas LGTBI deberían ser de izquierdas, al igual que creo que todas las mujeres deberían estar en contra del machismo. Lo creo porque la derecha (y también parte de la izquierda en algunas ocasiones) se ha dedicado - a través de la Iglesia, el capitalismo y otros instrumentos - a tratar de exterminarnos. Por eso, no concibo que alguien pueda servir al mismo sistema que nos ha tratado y nos trata de exterminar.

      Segundo, no es un éxito el "haber llegado a todas las clases sociales", pues el porcentaje de LGTBIs siempre ha sido el mismo (aprox. un 10%), siempre ha habido LGTBIs en todas las clases sociales, todas las razas, todos los trabajos. La condición de LGTBI trasciende cualquier otra variable social o económica. Otra cosa es que antes no se hiciera público ni se difundiese ni se estudiase.

      Tercero, no considero que haya personas mejores o peores (esos son juicios de valor totalmente subjetivos y que dependen de la moral de cada unx), simplemente trato de reflejar que el modelo consumista favorece a nuestros verdugos, y por eso no concibo que alguien quiera hacer más fuerte a su verdugo.

      En resumen, agradezco tu opinión y tu reflexión. Pero te animo a reflexionar sobre cómo el sistema capitalista oprime a cualquier minoría que no tenga capacidad de consumo y de cómo deja de oprimirla cuando ésta (por la razon que sea) aumenta su capacidad de consumo y entonces ya puede vivir dentro del sistema.

      Saludos

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  • Sara 30 de enero
    18:45

    Esto que criticas lo han venido llamando "capitalismo rosa" o "gaypitalismo".

    El problema es que el colectivo LGBTI, una vez integrado dentro del modelo de consumo capitalista, copia los mismos esquemas previos y se jerarquiza de la misma manera sin cuestionarlos: heteropatriarcado (gay mejor que lesbiana y éstos mejores que trans), clase (consumistas mejores que pobres) o raza (blancos mejor que cualquier otra).

    Además es curioso, porque a los gais les ha pasado como a las mujeres, también se les exige (por otros gais) un buen cuerpo, una determinada belleza y aparecer siempre dispuestos para el sexo.

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    • El autor 30 de enero
      19:14

      Totalmente de acuerdo contigo, Sara.

      Hemos sucumbido al capitalismo y repetimos los mismos esquemas discriminatorios típicos del capitalismo. Necesitamos una reflexión profunda, salir de la caverna del capitalismo y darnos cuenta que esos que ahora aparentan ser nuestros amigos han sido y son nuestros verdugos.

      Por cierto, totalmente de acuerdo con la palabra "gaypitalismo", acuñada por Shangay Lily y a la que en este artículo que escribí hago referencia (por eso no la he referenciado ahora)

      http://elsalmoncontracorriente.es/?No-es-mi-orgullo

      Un abrazo, Sara, y muchas gracias por tu aportación. Se agradece mucho.

      José Luis

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  • Tu nombre 2 de febrero
    23:24

    Si el planteamiento fundamental que pretende trasladarnos el artículo es la reflexión activa y profunda de la realidad LGTBI en la sociedad española, o eso asumo por las referencias marcadamente nacionales que se citan en él, creo que aunque incide de manera bastante acertada en la deriva y la transformación del colectivo en la última década, no termina de englobar la diferentes deformaciones y contradicciones en las que el colectivo LGTBI ha ido evolucionado en su integración en la sociedad capitalista occidental a la cual pertenece la realidad social española.

    Yo entiendo que al igual que afirmaba Ortega y Gasset que "El hombre no tienen naturaleza, sino que tienen historia”. Y debe ser desde esa perspectiva, en la que el colectivo LGTBI se reconozca al igual que el resto de la sociedad como hijos de la historia. Y es por eso que es lógico que se lleguen a las contradicciones que se observan actualmente dentro de la parte del colectivo LGTBI que se ha introducido dentro del modelo heteropatriarcal, y digo que es lógico por que al igual que cualquier otro colectivo marginado, evoluciona antropológicamente hablando de la misma manera que el resto de marginados de la historia, intentando integrarse dentro de la mayoría opresora, a no ser que sea capaz de desafiarla y crear un modelo alterativo que dignifique y acoja estos individuos.
    La historia de nuestro colectivo es una historia que nos relega ontológicamente unidos a la marginación, la soledad y la muerte. Y como cualquier otro ser humano busca la aceptación la integración cultural y la sociabilidad inherentes a nuestra naturaleza. Y en esa búsqueda, ante la incapacidad de crear y desarrollar un modelo alternativo que brinde esas condiciones y sea capaz de integrar y dignificar a los individuos, estos depositan sus anhelos y aspiraciones en integrarse y mimetizarse en las estructuras opresoras, para sentirse aceptados e íntegros. Pero en realidad no deriva en la inclusión ni en la creación de una nueva moralidad de cabida homosexual, sino que se conforma en la creación de un proyecto jurídico y legal de la trivialización de la homosexualidad, de la simpleza y la adaptación a un sistema moral y social ulterior, que no se revisa ni transforma, sino que permite la entrada a "individuos vips", que se pliegan a cumplir con las normas heteropatriarcales y las exigencias capitalistas del modelo occidental.
    Y es en este punto donde creo que el artículo no engloba la realidad de la evolución del colectivo LGTBI, porque entiendo que la aceptación e integración, QUE NUNCA INCLUSIÓN, de los miembros del colectivo LGTBI, no se reduce a que seamos o no individuos de consumo, ni al nivel adquisitivo, o como se insinúa escuetamente en el artículo, a la etnia o religión a la que se pertenezca, si no que va mucho más allá, y exige la aceptación e integración de los miembros del colectivo a subscripción del modelo sociocultural. Esta adopción implica la interiorización del modelo de amor, el establishment del concepto de pareja, las normas de socialización, el modelo de consumo, la búsqueda y consumación de los deseoso, etc.
    Y principalmente la internalización por parte de los miembros del colectivo de la praxis de la individualización dual, donde la pareja hereopatrialcal, o las nuevas parejas homosexuales, sacian la necesidad de sociabilización y pervierte las necesidades de colaboración y pertenencia o identidad del individuo, formando a un nuevo "individuo dual" totalmente independiente e individualista que lucha y compite con el resto, potenciando los principios del capital.

    ES por tanto que entiendo que es necesario crear nuevos modelos de sociabilidad, y sobre todo que potenciemos y dignifiquemos la diversidad sociocultural, dando cabida a los diferentes, a los marginados, a los disidentes, permitiéndoles sentirse incluidos y pertenecientes a colectivo.

    En definitiva, es tan simple como que quiero seguir siendo esos individuos de la historia que somos, esos marginados, esos relegados, esos olvidados, en una sociedad donde no se le margine.

    P.D.: Por cierto, aún te debo un artículo, un abrazo.

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    • El autor 3 de febrero
      17:03

      Hola de nuevo.

      Antes de nada, agradecerte tus aportaciones. Te invito a tener debates e intercambiar opiniones más tranquilamente cuando quieras.

      Varias aclaraciones. En primer lugar, el concepto "homosexual" prefiero no usarlo, más que nada porque surge a finales del siglo XIX para como forma de patologizar las conductas no heterosexuales. Por tanto, el término homosexual (aunque ahora no se sepa o no se use con ese sentido) es patologizante.

      En segundo lugar, creo que no somos una minoría más, somos una minoría a la que han tratado de exterminar. Se nos ha hecho de todo, y hasta hace no mucho se nos metía en la cárcel. Por tanto, es de comprender que los LGTBI hayan tratado (y sigan tratando) de incorporarse a la mayoría opresora simplemente para evitar esa opresión. Aunque creo que "opresión" es un eufemismo cuando esto significa: humillación, marginación, maltrato, palizas y hasta asesinatos.

      Tercero, desde mi punto de vista el modelo alternativo que se puede crear ya existe, y pasa por los modelos anticapitalistas, colaborativos, cooperativos. Es decir, estar fuera del sistema capitalista.

      Cuarto, no creo que seamos como tal un colectivo. Algo que nos distingue de otras minorías es que nuestra condición es invariable con el tiempo (siempre se mantiene la misma proporción de LGTBIs) y trasciende a cualquier cultura o nivel socioeconómico. Desde mi punto de vista, el capitalismo ha integrado perfectamente a aquellos que cumplen las condiciones aceptadas por el mercado (matrimonio, liberales en lo económico, conformistas, individualistas), y marginando a aquellos que no las cumplen (comunistas, anarquistas, negrxs, enfermxs, desempleadxs, prostitutxs...), provocando así una fractura socioeconómica y cultural. Así, el capitalismo no es LGTBIfobo, sino clasista. Por tanto, creo que los LGTBIs que están dentro del Sistema sí que se encuentran perfectamente integradxs.

      Así pues, creo que la solución no es tratar de "integrar" a todxs los LGTBIs, sino integrar las luchas de los diferentes colectivos que se encuentran fuera del Sistema (ecologistas, feministas, antirracistas, anticapitalistas, antiespecistas, comunistas, anarquistas. Aliarnos y compartir las luchas con estos colectivos creando sinergias es, bajo mi punto de vista, el camino para evitar ser destruídos por la máquina del sistema capitalista.

      Un abrazo,

      El autor

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  • Lliure 4 de febrero
    06:03

    ¡Hambre de fenotipos!

    ¡Tendremos que bajar a Madriz a degustar fenotipos! Mantendré durante toda la exposición, la tensión que sigue después de los dos puntos. Dos puntos >>> : <<< Se trata de comer pollas, ricos rabos, será por mi adicción a las ¿mismas? ¿Mismos? Básicamente superficialidad. ¿Penetración? Sí, por favor. Repito, guardarme billete parar Madriz.

    "¡ya somos más capitalistas que los “hombres de negocios” ! Pues claro, y solo faltaría, se trata de cometer las mismas estupideces que el más zoquete de los heteros.

    "que ese mismo sistema capitalista que ahora nos quiere tanto antes nos denostó... " Cuidado. En algún momento el autor or autora del prólogo... ¿Cualo?...

    http://yeswecum.org/wp-content/uploads/2015/10/terror_anal.pdf

    Recuerda... Que el autor tenía que lamer rabos, muy comunistas, debajo de la mesa, por decirlo fino. Ignorar, qué esto del poder/resistencia va con nosotros es hacernos un flaco favor al solitario. Hay otros que se pueden permitir el lujo de ser modernas, nosotros no.

    Lo protocolario seria: vamos al nudo gordiano. Prefiero capullo. A sabiendas que es parte de un trozo más grande. Con lengua y dientes, acompasado. Celebramos con generosidad "que en 2017 se celebrará en Madrid el World Pride (algo así como el Orgullo Mundial)" , ¡Hambre de fenotipos! Pero, a su vez, dejémonos la piel porque allí donde hay una bandera arcoíris, allí donde haya un rímel mal corrido, allí donde haya una amiga. Ese lugar sea baularte de los derechos humanos.

    Dicho en otra palabra cari, allí donde haya un puto marica hay derechos laborales, a la peña se la respeta independientemente de si es pobre, mujer o musulmana. Y no solo eso, todas curramos para que, esos, sean derechos materialmente efectivos. Y punto en boca.

    Porque le toca hablar a quien ha de hablar >>> ELLAS

    http://www.tribunafeminista.org/2017/01/discurso-de-angela-davis-en-la-womens-march-de-washington/

    Por si no queda claro, en la exposición, solo hablo de rabos. Intersecionalidad también quiere decir cada uno se ocupa de sus marrones, que todas tenemos muchos. Pudiendo pedir ayuda en cualquier momento sin ningún malestar.

    Muchas gracias por abrir el debate, tenía ganas de poder hablar de todo esto y más :) Mil smuaks.

    Lliure Hilla Ariza

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    • El autor 4 de febrero
      09:46

      Muchas gracia por tu comentario, Lliure.

      Reconozco que a veces me ha costado seguir el hilo de tu comentario...jeje Pero, de cualquier modo, debatir siempre es enriquecedor. Agradezco también las aportaciones bibliográficas. Creo que Beatriz (Paul) preciado es, sin duda, una de las mentes más lúcidas en este tema, por lo que agradezco mucho la referencia.

      Cuando quieras te invito a debatir más sobre ello.

      Un abrazo,

      José Luis

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