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Vivir de forma alternativa

28 de noviembre de 2016

14 Casas okupa alrededor del mundo

Símbolos de los movimientos sociales que batallan por una vivienda digna, polémicas y reivindicativas, las casas okupa se caracterizan por recuperar edificios desocupados y convertirlos en hogares o centros culturales. Siempre a la sombra del desalojo, en muchas ocasiones son una denuncia a la especulación inmobiliaria y un grito al derecho a la vivienda, eso sí, a costa del derecho a la propiedad privada. Hoy nos sumergimos en esta cultura para visitar 14 casas okupas que son auténticos referente.


14 Casas okupa alrededor del mundo

59 Rivoli, de banco a hogar de artistas (París)

En 1999 el grupo de artistas ‘En casa de Robert, electrón libre’ okupó un edificio de un gran banco que estaba situado en una de las calles comerciales más importantes de París para transformarlo y dar cabida a artistas procedentes de todo el mundo. En 2001 el Ayuntamiento lo compró, legalizó y le cambió el nombre, permitiendo a los okupas continuar con su arte por el módico precio de 130 euros al mes. Bajo la invitación: ¿qué estás haciendo en este momento?, este museo recibe unos 40 mil curiosos cada año que prefieren esta alternativa gratuita al Louvre o al Pompidou.

Rote Flora: cuando el pueblo puede más que el dinero (Hamburgo)

Una de las casas okupas más polémicas es, sin ninguna duda, Rote Flora, en Alemania. Se trata de un antiguo teatro que se okupó en 1989 y desde entonces se ha convertido en un centro cultural muy activo y en un símbolo de la izquierda alemana. El Senado vendió el inmueble a un particular que, al anunciar que iba a demolerlo, provocó multitudinarias manifestaciones. Las movilizaciones fueron tan espectaculares que el Gobierno alemán rectificó y aseguró que Rote Flora seguiría activo como centro cultural.

Blokes Fantasmas: ‘okupa y resiste’ (Barcelona)

Barcelona es la ciudad europea que cuenta con más casas okupa por metro cuadrado, o al menos, la que alberga más casos protagonistas de titulares en la prensa, como Can Vies o La Carbonera. A esta lista se le suma también Los Blokes Fantasmas, un conjunto de pisos situado en el barrio de La Salut que funciona como centro cultural alternativo y que ha sido sometido a inspecciones policiales. Llama la atención el poderoso y visual mensaje en su tejado, ‘Okupa y resiste’, y el espectacular dibujo de su fachada.

Tacheles, la casa okupa más famosa del mundo (Berlín)

Tacheles puede presumir de ser el edificio okupa más famoso del siglo XXI, aunque su nacimiento se remonta a 1908, cuando se erigió como centro comercial. Durante la II GM estuvo en manos de las SS nazi y tras la caída del Muro de Berlín en 1989, con su demolición aprobada, un grupo de artistas alternativos lo okupó y convirtió en un centro de referencia para exposiciones y turistas. Sin resistencia ni violencia alguna y con un acuerdo de un millón de euros, los últimos inquilinos fueron desalojados en 2012.

Casa Vrankrijk: el emblema de la okupación (Ámsterdam)

El movimiento okupa era todo un fenómeno social en Holanda, un país a la vanguardia en libertad ciudadana y con una ministra de Cultura que fue okupa en su época, hasta que a finales de 2010 se cortó el grifo y okupar se convirtió en delito. Uno de los edificios más conocidos del glorioso pasado del gusto por el inmueble ajeno es la céntrica casa Vrankrijk, okupada desde 1982 para evitar que en su lugar se construyeran apartamentos. Fue comprado por sus nuevos inquilinos en 1992 y tiene un café donde se debate sobre globalización.

Prestes Maia, el rascacielos ’okupado’ más grande (São Paulo)

Todos los ejemplos de los que os he hablado antes se quedan pequeños ante el Prestes Maia, un rascacielos de 22 plantas situado en São Paulo en el que viven de manera organizada 1500 personas. El edificio era antes una fábrica textil, pero al ser abandonada empezó a ser ocupada en 2010 hasta convertirse en toda una ciudad vertical.

Prestes Maia es el rascacielos okupa más grande del mundo, después que en 2015 desalojaran la Torre de David, un edificio situado en Caracas (Venezuela) en el que durante años vivieron también centenares de familias. El edificio es conocido por haber aparecido en la tercera temporada de Homeland.

Forte Prenestino, un centro okupa atípico (Roma)

Roma guarda entre sus murallas el inmueble que se alzaría con el Pulitzer a la okupación más especial. Se trata, nada más y nada menos, de un antiguo fuerte militar que desde hace 30 años funciona como un centro social autogestionado en el que se llevan a cabo exposiciones, conciertos y actos culturales.

Casas Brixton: 32 años sin pagar el alquiler (Londres)

Durante 32 años, más de 72 personas vivieron como okupas en 7 viviendas de estilo victoriano situadas en el barrio londinense de Brixton, que eran propiedad del Estado. A pesar de que no pagaban alquiler, el Ayuntamiento tenía conocimiento de la okupación y hacía la vista gorda. Esto cambió en 2013 cuando decidió desalojarlos para vender la propiedad y tener liquidez.

La Carbonera: un grafiti para el recuerdo (Barcelona)

Aunque ya no es una casa okupa, La Carbonera siempre tendrá entre sus paredes el recuerdo de que un día lo fue. ¿El motivo? El Ayuntamiento de Barcelona ha catalogado el edificio, lo que implica que el gran grafiti que está pintado en su fachada nunca podrá ser eliminado. El inmueble, también conocido como La Carbonería o Casa Tarragó, estuvo okupado hasta el 2014 y actualmente es el edificio más antiguo del barrio del Eixample.

Tommy Weissbecker Haus: la casa okupa legal (Berlín)

En el colorido distrito de Kreuzberg destaca esta casa fácilmente identificable por el impresionante grafiti que cubre todo un lateral del edificio. Fundada en honor a Tommy Weissbecker, un joven anarquista muerto en un intento de detención por la policía, fue okupada en 1973 por jóvenes sin techo o que habían huido de su hogar y buscaban un lugar donde pasar la noche. Actualmente y de manera legal, continúa fiel a esa filosofía, con una sala de conciertos y un pub incluidos.

The Snakehouse: de hogar okupa a apartamentos de lujo (Ámsterdam)

Volvemos a Ámsterdam para hablar de The Snakehouse, un ‘squat’ de 4 plantas ocupado desde 1983, en el que convivían y trabajan 10 artistas. Pese a ser un referente artístico en la ciudad, fue derribado hace pocos meses. En su lugar se han construido, paradojas de la vida, unos apartamentos de lujo.

The Castle, una casa para 100 personas (Londres)

Que el precio de la vivienda va camino de la órbita de Saturno es una realidad y más si eres joven, no juegas en la Premier League y quieres vivir en una ciudad como Londres. Ante esta situación, siempre puedes aplicar el Do it yourself a lo grande. Este edificio de cinco plantas de antiguas oficinas de la ciudad del Támesis es un buen ejemplo donde viven cerca de 100 personas, a modo de respuesta directa al problema de la falta de vivienda y de espacios culturales para la juventud. Eso sí, de vez en cuando se toman un respiro organizando una rave y se olvidan del precio del alquiler.

Kukutza: una fábrica okupada y polémica (Bilbao)

Un caso muy sonado fue el del centro cultural Kukutza en Bilbao. Una fábrica okupada de 1996 a 2011 que se convirtió en referente y cuyo desalojo fue uno de los más polémicos que se recuerdan. El resultado: 140.000 euros en daños y desperfectos, 64 detenido y 72 partes de lesiones.

Teufelsberg: Una escuela nazi que ahora es una galería urbana

A medio camino entre edificio okupa y galería alternativa de arte urbano, encontramos Teufelsberg, una escuela militar nazi que a partir de los años 50 fue utilizada por los estadounidenses como centro de escuchas (la llaman la colina de los espías). Actualmente está abandonada y sus instalaciones han sido completamente pintadas con impresionantes grafitis. Además, para llegar hay que recorrer durante 20 minutos un precioso bosque desde el que se ve todo Berlín. Aunque no hay un conteo oficial de cuánta gente vive allí, hay decenas de personas que pernoctan en las instalaciones.

Toni García    Habitissimo

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